Animales

El cuidado de los cascos del caballo

Pin
Send
Share
Send
Send


Un aspecto fundamental para su salud

El caballo es un animal que requiere unos cuidados constantes, sobre todo en sus extremidades, ya que se trata de una zona que soporta un gran peso debido a las dimensiones de su cuerpo. Los pies tienen que estar en perfectas condiciones para que puedan correr sin que alguna molestia se lo impida. Estas atenciones no son indispensables en caso de que el animal viva en libertad, pero con motivo de los esfuerzos que el humano le obliga a realizar, como caminar por el asfalto o galopar, los pies y las patas sufren una presión excesiva y se deterioran con mayor facilidad.

Un caballo sin unos buenos cascos es un caballo inseguro, nervioso y desconfiado al andar. El casco se divide principalmente en tres partes: la primera de ellas se sitúa en la parte exterior y recibe el nombre de pared y crece desde la corona hacia abajo. Por otro lado está la parte cóncava que protege el casco de las lesiones y que recibe el nombre de suela. Es una zona muy sensible debido a su delicadeza por la fina capa que presenta, por ello hay que tratarla con mucho cuidado. Por último se encuentra la ranilla, cuya función es la de amortiguar y evitar el deslizamiento del casco, un mecanismo que permite la contracción y extensión del casco al caminar.

Existen numerosos factores que contribuyen al buen estado de las extremidades del equino, pero uno de los más importantes es la limpieza diaria. Para ello, hay que eliminar la suciedad desde el talón hasta la lumbre con un ‘limpiacascos’, prestando especial atención para que el producto no penetre en las zonas blandas de la ranilla, que siempre tiene que estar limpia para evitar problemas en el casco.

El momento adecuado para comprobar diariamente si todo se encuentra en perfecto estado es justo antes y después de la monta. Si nuestro animal es un potrillo, es fundamental esta revisión rutinaria porque, en caso de anomalía, se evitarán problemas futuros. Para que éste se acostumbre a levantar la pata en el momento del herraje, un buen ejercicio de doma es levantarle todos los días las extremidades.

No sólo es importante limpiar la zona afectada, en este caso, los cascos, sino que además es preciso mantener en condiciones óptimas el establo y la paja, porque si estos dos elementos contienen impurezas, el continuo contacto con ellos supondrá una infección para el caballo. De la misma forma, debemos procurarle una alimentación equilibrada, ya que ingredientes como la biotina ayudarán al buen estado de los cascos y las crines.

Los cambios del grado de humedad influyen sobremanera en el deterioro de los cascos, es por eso que hay que esforzarse para que estas alteraciones sean las mínimas posibles. Esto se produce una vez finalizado el entrenamiento, puesto que pasa bruscamente de estar en constante movimiento a permanecer estabulado y relajado, sin realizar ningún tipo de ejercicio. Para evitar estos cambios se aconseja utilizar una aplicación tópica encargada de sellar la cantidad correcta de humedad, permitiendo la distribución y penetración necesaria de oxígeno.

La ranilla es una de las partes más sensibles de los cascos y la que demanda más atención porque en sus surcos colaterales se suelen incrustar piedras o elementos punzantes, además de ser el lugar donde reposan las bacterias, por lo que es un foco constante de infecciones en el caso de que no se limpien a menudo. Cuando llega el momento de higienizar la ranura central es preciso percatarse de si en ella existen grietas o algún corte: si es así es culpa de la sequedad de la zona.

Si desprenden mal olor, indica que se ha producido una infección grave. Es entonces cuando hay que proceder a la limpieza completa del casco, aplicando agua oxigenada. Posteriormente, hay que comprobar si la herradura se mantiene en perfectas condiciones, es decir, si continúa bien colocada y los remaches bien apretados. Estos pasos son fundamentales, porque si las diversas enfermedades se desarrollan, el caballo terminará cojeando.

El estado de la herradura

La base de los cascos tiene que estar continuamente en buen estado, pero los esfuerzos que el caballo realiza diariamente no ayudan a mantenerlo, por eso se recurre al herraje, para evitar su desgaste y cuidarlos del deterioro. Colocar correctamente la herradura es muy importante, ya que va a ejercer el papel de suela, imprescindible a la hora de moverse por el asfalto.

El herraje y el recorte de los cascos los tiene que realizar el herrador con una periodicidad que depende del trabajo y el trote que efectúe, además de la etapa de crecimiento en la que se encuentre. En general, se trata de un proceso que debe comenzar cuando el potro tenga de 4 a 8 semanas.

Cuando los cascos sobrepasan el límite de la herradura, no se utilizan los clavos adecuados a su tamaño o el equino pierde el equilibrio, significa que el herraje, o está mal realizado o es el momento de cambiarlo. Hay que tener en cuenta que para que una herradura sea colocada correctamente, los cascos deben de estar planos y, para ello, es necesario recortarlos o limarlos, de lo contrario se tambaleará hacia los lados o se deslizará hacia delante o hacia atrás, lo que incentivará su agresividad por el dolor que le produce.

Factores genéticos

Existen líneas de caballos más predispuestas a problemas en el casco. Tanto la debilidad de los cascos como los aplomos tienen un componente hereditario que debes de tener en cuenta a la hora de realizar los cruces en tu programa de cría.

El componente genético de un mal casco no tiene tratamiento pero existen condicionantes ambientales que sí se pueden mejorar.

El movimiento del pie

Con el ejercicio del caballo estamos mejorando la circulación en el pie y por tanto el aporte de nutrientes a todas sus estructuras. Los caballos que están todo el día estabulados disminuyen significativamente este aporte sanguíneo al pie y por tanto a todas las células encargadas de la formación de un casco sano.

Normalmente los caballos comienzan a herrarse cuando son montados. Si comenzamos a montar caballos muy jóvenes, la herradura restringe los movimientos del casco resultando en una formación deficiente de las partes que actúan como cojinetes amortiguadores.

Efectos de la climatología en el pie

El factor climatológico que principalmente influye es la humedad ambiental.

La sequedad endurece los cascos, pero también puede resquebrajarlos. Si estás en zonas secas, después de limpiar el casco debes aplicar cremas hidratantes y nutritivas para el casco. Otra opción es lavar los cascos con abundante agua y después aplicar un aceite o grasa que lo impermeabilice para que se mantenga internamente esa humedad que le aportaste con el agua.

Por el contrario si tu caballo está en una zona húmeda deberás aplicarle grasas impermeabilizantes cuando el pie esté seco para que la humedad no penetre.

Es muy importante saber que la hidratación o la impermeabilización funcionará sobre todo en la palma y no en la muralla. Por eso, aplica estas técnicas en la parte inferior del casco donde tendrán más efecto.

Factores nutricionales que intervienen en la calidad del casco

El paso a una dieta de calidad será suficiente si los problemas de salud del casco de tu caballo son de origen nutricional, pero debes de tener en cuenta el largo periodo de renovación de todo el casco y ser paciente e insistente.

  • Para comenzar a notar resultados en el casco de cualquier cambio nutricional deben pasar al menos 4-6 meses.
  • Para renovar por completo un casco deben de pasar 10-12 meses.

Las proteínas

Están formadas por aminoácidos. La cisteína y la metionina son aminoácidos que tienen altos contenidos en azufre que favorecen el crecimiento y la fortaleza del casco.

Las proteínas de alta calidad contienen los suficientes aminoácidos esenciales para satisfacer los requerimientos nutricionales del caballo. Por eso es tan importante alimentar con pienso que contenga, no solo las cantidades suficientes de proteína, si no que esta sea de calidad.

La biotina (Vitamina H o Vitamina B7)

Es un tipo de vitamina B que puede ser generada en el propio intestino del caballo o puede ser aportada en el pienso o mediante suplementos nutricionales especiales. Influye directamente en la estructura y elasticidad del casco por lo que disminuye la formación de grietas. Al mejorar la estructura también permite una mejor hidratación.

Minerales y oligoelementos

  • Cobre, zinc, manganeso y selenio

Todos los alimentos naturales contienen estos elementos pero a veces no en cantidad suficiente. Por eso se necesita añadir a la dieta equilibradores de pienso o usar piensos de calidad equilibrados en minerales.

Es necesario para la unión de célula a célula dentro de la parte córnea del casco. Los cereales son altos en fósforo y cuando hay un exceso se inhibe la absorción de calcio. En estas circunstancias es muy importante aportar piensos equilibrados y con menos cereales.

Cómo limpiar los cascos del caballo.

La limpieza se considera fundamental para el cuidado de los caballos. Para ello debemos de observar, hidratar y limpiar a diario los cascos de los caballos para anticipar una anomalía, que después tarde en curarse. Para ello, es aconsejable hacerlo antes y después de montar.

Para limpiar la pared de los cascos hay que hacerlo según un orden:

  1. Si no está lo suficientemente húmeda, moja toda la pared con agua y jabón.
  2. Después de este paso, utilizamos un cepillo o otra herramienta para eliminar la suciedad.
  3. Una vez que hemos quitado toda la suciedad, aplicamos agua para limpiar completamente de los cascos
  4. Para evitar la aparición de patologías le aplicaremos una una grasa especial con el componente de griserina y lo impermeabilizará con gran éxito.

Pasos para limpiar las Ranillas

Para concluir la limpieza del caballo, terminamos con las ranillas.

  1. Eliminamos la suciedad con un limpiacascos desde el talón hasta la lumbre.
  2. Especial atención a los surcos laterales, donde se encuentran las bacterias, hongos, etc.
  3. Te puedes encontrar con malos olores, cortes, grietas y que aplicaremos con agua oxigenada en las zonas afectadas.

¿Qué patologías pueden derivar?

Las patologías más frecuentes en invierno de los cascos de los caballos son:

Cuartos: Cómo hemos hablado anteriormente, son grietas en la pared, asociadas principalmente por la sequedad.
Ranillas atrofiadas: Se trata de la aparición de infecciones debido a la exposición de los cascos a altas condiciones de humedad.
Abceso subsolar: Debido a hematomas o heridas penetrantes

En cualquier otro caso, consulta con un veterinario que te podrá derivar un tratamiento para prevenir o curar cualquier otra patología

Video: Cuidados del casco del caballo. Fapri TV (Octubre 2021).

Pin
Send
Share
Send
Send