Animales

Cómo elegir una guardería para mi gato

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El gato es un animal muy limpio y que suele administrarse el alimento a lo largo del día, de modo que podemos dejarlo todo el día solo en casa, incluso si nos vamos a pasar el fin de semana fuera. Cuando el viaje es superior a dos o tres días, la recomendación es dejarlo en una guardería especializada en sus cuidados.

Estas consideraciones no son aplicables para los perros, ya que los perros necesitan salir dos o tres veces todos los días a hacer sus necesidades al parque y por esta razón es incluso recomendable dejarlos en la guardería a pasar el día si nos vamos desde el punto de la mañana hasta última hora de la tarde.

Sin embargo, los consejos son exactamente los mismos para todo tipo de MASCOTA, perro, gato, hurón, conejo, hámster, pájaro, tortuga…

Las recomendaciones son dos:

  1. Que el centro donde lo dejemos cumpla estrictamente con la LEY. Debe ser un núcleo zoológico reconocido por la DGA, deben emitir la correspondiente factura y además debe tener convenio con un veterinario que garantice el cumplimiento de la LEY y pueda reconocer una enfermedad en caso de que vuestro gato o gata se pongan enfermos.
  2. Que visitéis ese centro y que os expliquen las condiciones en las que van a cuidar a vuestra mascota y que os muestren las instalaciones y en particular el alojamiento previsto para vuestro gato o gata

Es muy importante seguir estas recomendaciones para estar seguro de que vuestro amigo estará en buenas manos y no tener sorpresas desagradables.

Por esta razón los gatos muerden cuando los acarician

Sin embargo, si esta alternativa no es viable, existen muchos servicios de guardería para gatos que puede utilizar, aunque antes de usarlos es pertinente que haga algunas revisiones.

  1. Pedir recomendaciones: Los amigos gateros pueden sugerirle algún servicio que hayan utilizado. Así puede contar con el consejo de alguien de confianza que le dará suficiente seguridad para dejar a su mascota en las instalaciones de la guardería que le recomiendan. Pedir consejo al veterinario también es una buena opción.
  2. Visitar los lugares: Obviamente, aunque confíe en el criterio de sus seres queridos o del profesional que cuida de la salud de su mascota, debe realizar una inspección personal al lugar que le recomienden para verificar las condiciones de higiene, la idoneidad del personal, cómo son los sitios en donde albergan a los gatos y si disponen de buena ventilación, torres, rascadores y diversos juegos para pasar sus días de forma agradable. Además, observar a otros animales que se albergan en el lugar le dará una idea sobre si la pasan bien o no.
  3. Una prueba previa: Si el viaje tomará una o varias semanas, es recomendable que con anticipación deje a su mascota en el sitio elegido para saber si su mascota tiene una buena experiencia. Incluso es importante para que el felino entienda que es un cambio pasajero de residencia y que su dueño volverá por él.
  4. Datos de contacto y características de la mascota: Si la guardería para gatos pasa la prueba, es importantísimo que deje el teléfono de contacto de alguien cercano en la ciudad que pueda acudir si ocurre alguna emergencia. Además, debe informar si su mascota requiere un cuidado especial en cuando alimentación, acicalamiento o tiene una condición particular de salud. Lo ideal es que informe a los cuidadores sobre cualquier condición de la mascota y que les suministre su concentrado si, por ejemplo, tiene una dieta para gatos castrados, con sobrepeso o una enfermedad.
  5. Que tenga el visto bueno de la autoridad sanitaria: Como cualquier centro de manejo de animales, la guardería para gatos debe contar con los certificados que le permitan prestar el servicio de albergue temporal de mascotas. Debe estar en lugar visible y si no lo encuentra, pida al administrador o responsable que se lo enseñe.

Finalmente, nunca deje a su mascota solo en casa sin la supervisión de una persona. Si bien los gatos son independientes y pueden pasar uno o dos días solos, es necesario que alguien esté pendiente de sus necesidades. Además, los felinos se pueden deprimir ante la ausencia de sus dueños.

Sea por las vacaciones de Semana Santa, de mitad de año o de diciembre, en cualquier época del año en la que planee hacer un viaje, si tiene una mascota, debe pensar con anticipación en dónde o bajo el cuidado de quién dejará a su animal. En el caso de que necesite una guardería para gatos, es importante que tenga en cuenta algunas recomendaciones para que la experiencia no se convierta en un trauma para su felino.

Lo primero que debe saber es que los gatos son animales territoriales, a los que cualquier cambio en su hábitat les produce estrés. Por eso la primera opción siempre debe ser dejarlos bajo la supervisión de un familiar, de un amigo o de una niñera (o) que pueda pasar por su residencia para darles alimento, cambiarles el agua y limpiar la caja de arena. Así evitará desplazamientos que interrumpen su cotidianidad y pueden generar malestar en los animales.

Consejos para elegir las res >

La idea es que tu perro tenga una estancia cómoda, entretenida y sin traumas mientras espera tu regreso. Entonces:

– Consulta a familiares y amigos para que te recomienden sitios donde hayan tenido buenas experiencias al respecto. El veterinario también puede ser una buena fuente de información.

– Debes buscar con tiempo y visitar varios lugares para realizar una buena comparación.

– Si bien las tarifas dependerán de los servicios que se ofrezcan –algunas residencias tienen hasta piscina y cuentan con circuitos cerrados de televisión para que puedas ver a tu mascota a través de internet–, desconfía de las excesivamente económicas.

Una vez en el lugar, tienes que observar detenidamente:

– Las condiciones higiénico-sanitarias de las instalaciones. Si no está limpio, mejor pasa a la siguiente opción.

– El estado de los perros albergados. Deben estar contentos, aseados y tener agua limpia a su disposición.

– Si la residencia cuenta con servicio de atención veterinaria y con una licencia que autorice el desarrollo de su actividad. Pregunta, si estos datos no están a la vista.

– Que haya espacios amplios para que los perros jueguen y se ejerciten. Consulta también si los sacan a pasear y en qué condiciones.

– Que el establecimiento tenga buena ventilación e intercambio de aire –para evitar contagios de enfermedades respiratorias– y que cuente con calefacción.

– Que los pisos no sean porosos, para que no alberguen restos de orina y parásitos.

Presta especial atención a las jaulas destinadas al albergue de las mascotas. Deben ser amplias e individuales, para evitar posibles incidentes con otros animales. Si tienes más de un perro, puedes solicitar recintos más grandes para ubicarlos juntos y que no extrañen tanto.

Además, asegúrate de que las jaulas cuenten con sombra y techo, que permitan la observación de los otros perros y de los cuidadores y que cuenten con un espacio para que tu can pueda apartarse y descansar tranquilo. Consulta también la opción de dejarle a tu mascota su manta y algún juguete de su preferencia, para que se sienta más a gusto. No deberían negarte esta posibilidad.

Es indispensable también que el lugar tenga vigilancia permanente –día y noche– para que los animales estén siempre seguros. No olvides averiguar este detalle.

Qué debes esperar de una buena residencia canina

Un lugar confiable, a su vez, tiene que:

Exigirte la cartilla sanitaria que certifique que tu can está vacunado y desparasitado.

– Pedirte más de un teléfono de contacto, por si surgiera alguna emergencia. Lo ideal es que, además del tuyo, dejes el número de algún allegado que viva cerca de la guardería.

– Facilitarte un contrato donde, además de figurar el precio por día de alojamiento, se indiquen las condiciones en las que residirá tu mascota y los compromisos que se tomarán para su cuidado.

– Solicitarte distintas informaciones sobre tu perro: tipo de alimento, carácter, forma de relacionarse con sus pares, actitud ante los desconocidos, alguna necesidad especial, si padece enfermedades o alergias, o si está tomando alguna medicación.

Los encargados del establecimiento necesitan conocer la mayor cantidad posible de datos sobre tu mascota para poder asegurar su buena estancia. Deberías desconfiar si no te los solicitan.

Si la residencia es buena, tu perro se adaptará a ella, a lo sumo, en un par de días, y se acostumbrará con rapidez a la nueva rutina diaria. No dejará de extrañarte, claro está. Pero, si logras que lo pase bien, es conveniente que vuelvas a elegir siempre el mismo lugar.

1. Investiga y pregunta

Cuando buscamos la mejor guardería para nuestra mascota, lo mejor es guiarnos por la opinión general de nuestros amigos o vecinos. Por ello, te recomendamos que antes de decidirte por una u otra, preguntes a otras personas que tienen gato y que ya hayan llevado a su mascota a una guardería en alguna otra ocasión.

2. Realiza una visita siempre antes de reservar

Si ya has decidido a qué guardería quieres llevar a tu mascota, no dudes en realizar primero una breve visita a este centro, y solicitar que te enseñen las instalaciones. En este sentido, es importante que te fijes bien en el estado en el que están los animales: si están bien cuidados y aseados, si las jaulas son suficientemente amplias, si disponen de agua y comida, si la residencia tiene zonas abiertas para que las mascotas puedan salir a hacer ejercicio. etc.

3. Haz una valoración general tras la visita

Una vez que hayas visitado la guardería para gatos, te toca ahora hacer un breve balance sobre cómo has visto este lugar. En este sentido, has de valorar sobre todo el cuidado general que presentan las mascotas y también las instalaciones (limpieza, amplitud, ventilación del local. ).

También es recomendable que mires bien el estado en el que está la comida y el agua que tienen los animales. Es decir, si tienen agua limpia y la comida luce fresca.

4. Deja tus datos de contacto

Cuando hayas elegido por fin la mejor guardería para tu gato, deberás dejar allí todos tus datos de contacto a la hora de realizar la reserva. Además, es recomendable que dejes también los datos de contacto de algún familiar o amigo cercano, por si desde la guardería no pudieran localizarte a ti en caso de enfermedad de tu gato o accidente.

5. Reserva con tiempo

Recuerda siempre que en determinadas fechas del año como por ejemplo los meses de verano o las vacaciones de Navidad, las residencias y guarderías para mascotas suelen tener casi todas sus plazas reservadas. Por ello, asegúrate de que reservas siempre con suficiente antelación, y de esta forma no te encontrarás sorpresas de última hora antes de emprender tu viaje o tus vacaciones.

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