Animales

Mi gato cojea que debo hacer?

Pin
Send
Share
Send
Send


Mejor respuesta: Hola Reyna, seguro que fue un golpe, o una astilla, vidrio o herida en sus almohadillas.

Existe una manera muy sencilla, si el gato se llame observa si tiene alguna herida, si no ves ninguna herida, busca alguna astilla o algun vidrio,y si no ves ningun vidrio podria ser un esguince, fisura o una pequeña fractura. Esto hacen los veterinarios, toman el problema menor y van subiendo hasta el problema mayor.

Los gatos son muy resistentes, pero tambien cuando se enferman se deterioran muy pero muy rapido. Un gato solo llora cuando no puede soportar el dolor.

Quizas que se recupere en dos dias, al ser tan pequeño la recuperacion es rapidisima, pero si mañana todavia ves que no puede apoyar su patita deberias llevarlo al veterinario, con algun vendaje durante algunos dias que el vet le aplique funcionara ,)

Lo mejor del mundo con tu gatito, filmalo muchas veces y saca muchas fotosss porque crecen rapidisiiiiimooo. Saludossssss

Detalles adicionales

Si crees que se infringió tu propiedad intelectual y te gustaría presentar una queja, por favor lee nuestras Políticas de Derechos de autor/IP

Notificar abuso

Detalles adicionales

Si crees que se infringió tu propiedad intelectual y te gustaría presentar una queja, por favor lee nuestras Políticas de Derechos de autor/IP

Notificar abuso

Detalles adicionales

Si crees que se infringió tu propiedad intelectual y te gustaría presentar una queja, por favor lee nuestras Políticas de Derechos de autor/IP

Mi gato cojea de una pata pero no se queja

Si queremos saber por qué nuestro gato cojea, lo primero es que examinemos la extremidad afectada. Si el gato cojea de una pata delantera podemos pensar que se ha herido al saltar sobre algo, como, por ejemplo, una vitrocerámica caliente. Debemos observar la pata buscando lesiones, sobre todo en las almohadillas y entre los dedos. Observar que el gato coja de una pata trasera también puede deberse a una herida, como un mordisco o un arañazo que puede haberse hecho jugando con otros animales.

Si las lesiones son leves y superficiales podemos desinfectarlas en casa y controlar su evolución. En breve el gato debería apoyar perfectamente. Él siempre intentará ocultar sus dolencias, por ello, aunque llegue a cojear es normal que no se queje ni exteriorice dolor.

En el siguiente apartado explicaremos la cojera por lesiones que sí van a requerir atención veterinaria.

Mi gato tiene una pata muy hinchada

Una causa que puede explicar por qué el gato cojea hemos visto que puede ser una herida. En ocasiones parecen cicatrizadas por fuera pero lo cierto es que en su interior se está desarrollando una infección. Esto es más común en heridas producidas por mordiscos, ya que en la boca de los animales habitan numerosas bacterias que se transmiten en el momento de la mordedura.

La infección que se desarrolla bajo la piel puede explicar la inflamación de una pata. A veces esa hinchazón se reduce a un punto concreto. En estos casos observaremos que el gato tiene una bola en la pata. Es lo que se conoce con el nombre de absceso, es decir, la acumulación de pus en una cavidad bajo la piel. Pero un bulto también puede originarse por un tumor, por eso es importante un buen diagnóstico.

Si nuestro gato presenta estas inflamaciones debemos acudir al veterinario porque va a necesitar antibióticos, una buena desinfección y, en los casos más complicados, un drenaje.

Mi gato cojea de repente

Un traumatismo puede explicar por qué nuestro gato cojea repentinamente. Una caída desde una altura considerable o un atropello pueden fisurar, luxar o fracturar una extremidad. Es probable que no se manifiesten otros síntomas de dolor, como ya hemos explicado, pero observar que el gato no apoya la pata trasera o delantera puede darnos una pista de lo ocurrido.

En los casos más graves, el gato cojea y tiembla debido al shock. Puede tener las pupilas dilatadas, hemorragias o lesiones visibles, dificultades respiratorias, etc. Esto puede suceder tras una caída por la ventana, en lo que se conoce como el síndrome del gato paracaidista.

Tenga más síntomas o no, una cojera repentina es motivo de consulta veterinaria. Si sabemos que el gato ha sido atropellado o se ha caído, la visita a la clínica es obligada porque, aunque no se observen lesiones externas, puede haber una pata rota, daños internos, hemorragias o neumotórax.

El veterinario decidirá si una fractura requiere o no cirugía, ya que algunas pueden resolverse con vendaje o reposo. Si operamos, debemos saber que el posoperatorio es muy importante. Tendremos que mantener al gato tranquilo y darle medicación para el dolor y para evitar infecciones. Los gatos suelen recuperarse muy bien de estas intervenciones de traumatología.

Mi gato cojea a veces

Problemas como la artrosis felina pueden explicar por qué un gato cojea de una manera intermitente. Lo cierto es que, más que cojera, observaremos un deambular extraño, con las extremidades rígidas, sobre todo cuando el gato se levanta tras un período de descanso. Al caminar un rato parece que ya puede andar con normalidad, lo que confunde a los cuidadores.

Con problemas de artrosis aparecen otros síntomas que nos pueden pasar desapercibidos o los achacamos a la edad del animal, pues son dolencias más comunes en ancianos. Es difícil, insistimos, apreciar el dolor en un gato, pero sí podemos notar que come menos, pasa casi todo el tiempo descansando sin relacionarse con la familia, evita saltar, pierde masa muscular, deja de usar el arenero o no se acicala.

El tratamiento es farmacológico y puede incluir suplementos alimenticios que protejan las articulaciones. Hay que modificar el entorno para ayudar a la movilidad del gato utilizando un arenero de paredes bajas, una disposición del mobiliario a la que pueda acceder, una cama mullida alejada de corrientes de aire, además de cepillarlo para contribuir a su aseo. Además, es fundamental controlar el sobrepeso, de ser el caso.

Mi gato cojea y tiene fiebre

Otras veces la explicación a por qué un gato cojea es una enfermedad infecciosa. Una muy habitual es la provocada por el calicivirus felino. Aunque se asocia a sintomatología respiratoria y ocular, lo cierto es que este virus tan contagioso y extendido también puede provocar cojera, artritis, además de fiebre y los síntomas clásicos de conjuntivitis, lesiones en la boca o secreción nasal.

Como en todas las enfermedades víricas, el tratamiento se basa en el soporte y la administración de fármacos para hacer remitir los síntomas o prevenir infecciones secundarias. Como siempre es mejor prevenir que curar, se recomienda vacunar a todos los gatos contra este virus que, aunque suele causar una enfermedad curable, existen cepas de gran virulencia capaces de matar a un gato rápidamente.

Por último, tras la vacunación contra el calicivirus puede aparecer un cuadro caracterizado por cojera y fiebre que remite sin mayores consecuencias, aunque, por supuesto, debemos acudir al veterinario.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Por qué mi gato cojea?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Otros problemas de salud.

Síntomas que tu gato puede exhibir

Dependiendo de la longitud del pelaje de tu gato, puede ser difícil ver que la pata está hinchada. Los siguientes síntomas tienden a acompañar una pata hinchada, así que trata de examinar las patas de tu gato si observas alguno de estos síntomas:

  • Cojear
  • Levantar la pata lesionada
  • Lamer o morder la pata lesionada
  • Calor en la pata causado por la inflamación, la infección o el absceso.
  • Posible mal olor de una infección.
  • Renuente a estar activo
Artículos relacionados
  • Qué hacer cuando un gatito no sale de su escondite
  • Cómo mantener fresco a un gato de exterior
  • ¿Qué hacer cuando tu gato te trae regalos?

Causas de una pata hinchada

Hay muchas razones por las que la pata de un gato puede hincharse. Podría deberse a algo tan simple como la picadura de un insecto o tan grave como una infección o una fractura ósea. La siguiente información no pretende reemplazar el cuidado o el diagnóstico veterinario profesional, sin embargo, puede hacer que sea más fácil para ti describir lo que ves cuando llames a tu veterinario. Según Noti Gatos, las posibles causas de hinchazón incluyen:

Picaduras y mordeduras de insectos

A los gatos les encanta aplastar insectos y abejas y algunas veces son picados en la pata. Las picaduras de abejas y las picaduras de insectos generalmente se hinchan rápidamente y pueden infectarse. A veces el aguijón permanece en la pata. Las mordeduras de arañas y escorpiones pueden ser muy peligrosas y causar una inflamación muy dolorosa, una infección grave y la muerte de los tejidos en el área infectada.

Lesiones por cuerpos extraños

Una pata hinchada puede provenir de un cuerpo extraño atrapado en una almohadilla entre los dedos del gato o en el tejido blando y carnoso de la pata. Cualquier cosa, desde una espina hasta un pequeño trozo de vidrio roto, podría ser responsable por la hinchazón. Si ves el objeto y puedes eliminarlo con unas pinzas, la hinchazón debería disminuir en uno o dos días. Si estás seguro de que la pata hinchada se debió a un problema menor como una espina que retiraste, sumerge la pata del gato en una mezcla de un galón de agua fresca con dos cucharadas de colhexidina al dos por ciento agregada. La colhexidina es un antiséptico que está disponible en muchas farmacias. Muchas personas aún prefieren consultar con su veterinario incluso si el problema parece ser menor, ya que la posibilidad de infección siempre está presente.

Pinchazos, laceraciones o moretones

Estos tipos de lesiones causan daños en los tejidos blandos de la pata, áreas carnosas o almohadillas. Estas lesiones pueden ser causadas por pisar un objeto afilado, quedar atrapado en algo o por los dientes o las uñas de otro gato. Las heridas de cualquier tipo pueden inflamarse, infectarse o abscesarse. Si sientes calor en la pata de tu gato, es un signo de infección, absceso o inflamación y necesitas atención médica de inmediato.

Esguinces, fracturas y dislocaciones

A los gatos les encanta saltar y, a veces, una pata hinchada puede ser el resultado de un esguince, una fractura en el hueso o una dislocación por saltar, jugar o correr. Algunos gatos han sufrido de patas con moretones e incluso fracturas debido a que el cuidador les pisó el pie accidentalmente. Para los gatos que salen al exterior, la causa podría ser un accidente con un vehículo.

Crecimiento excesivo de uñas

Las uñas de un gato también pueden ser la causa de una pata hinchada. Las uñas demasiado largas pueden engancharse en los objetos, romperse e infectarse. A veces, una uña larga se engancha en algo y se tuerce como resultado una articulación hinchada o artritis del dedo de la pata. Si una de sus uñas se le corta demasiado cerca de su carne, también corre la posibilidad de infectarse.

Cojeras leves

Cuando hablamos de leves cojeras nos estamos refiriendo a aquellas en las que el animal puede caminar sin sentir demasiado dolor. Puede llegar a quejarse, pero no es una queja muy sonora. Se lamerá la pata, pero el dolor no le impedirá moverla. El gato puede tener este tipo de cojeras cuando un humano -o un perro grande- le ha pisado sin querer, o cuando tiene alguna herida en las almohadillas de sus patas.

¿Qué hacer? Bueno, un remedio que puedes usar es el de aplicarle gel de Aloe vera puro en la zona afectada, y dejar que pase un día para ver cómo evoluciona. Si al día siguiente vemos que lo tiene más hinchado o que empieza a quejarse más, lo llevaremos al veterinario. Si no tenemos cómo ir, o si está cerrado, en el siguiente apartado te explico cómo vendarle la pata.

Razones para llamar al veterinario

Tu veterinario es la persona más calificada para diagnosticar la causa de una pata hinchada y, a menudo, puede determinar la causa de la inflamación mediante un simple examen. En algunos casos, es posible que se necesite un análisis de sangre o radiografías para llegar al diagnóstico más preciso.

  • Si la pata del gato está caliente al tacto o parece estar causándole mucho dolor, lo más probable es que esté infectada. En un caso como este, es muy importante llamar al veterinario de inmediato. Cuanto más esperes, peor se volverá la infección, y es casi seguro que se necesita medicación para evitar que la infección se propague por todo el cuerpo del gato.
  • Si la hinchazón se debe a una picadura de abeja, a una picadura de insecto o araña, tu gato puede necesitar medicamentos para detener la reacción alérgica y ayudarle a reducir la hinchazón en la pata.

Cojeras graves

Cuando hablamos de cojeras graves nos referimos a aquellas en la que el gato no puede utilizar la pata. Le duele mucho, y por el tanto sus quejas son sonoras. Se puede volver agresivo con nosotros si intentamos tocarle la pata afectada.

Revisa las patas de tu gato regularmente

Todos los que tienen un gato a su cuidado quieren que sus felinos sean saludables y felices. Es una buena práctica examinar las patas de tu gato regularmente.

  • Busca pequeños cortes en las almohadillas.
  • Revísale entre los dedos de las patas para ver si hay cualquier cuerpo extraño, como astillas, basuras rígidas o espinas.
  • Revisa las uñas de tu gato y recórtalas si son demasiado largas.

Al realizar estos simples actos, reduces significativamente el riesgo de que tu gato tenga que sufrir por tener una pata hinchada.

Causas de que un gato esté cojo

Si mi gato cojea, son muchas las causas que pueden haber provocado esta lesión, entre las más comunes encontramos:

  • Fracturas
  • Tumores
  • Hematomas
  • Lesiones en sus patas
  • Problemas en las articulaciones

En estos casos, lo más recomendable es examinar bien al animal para tener una idea de cuál es la causa de su cojera, ya que dependiendo de cuál sea, habrá que actuar de un modo u otro. Así, examina a consciencia la zona adolorida, y busca algo (una espinilla que se le haya quedado clavada, un objeto extraño, etc.). Si ves que en sus patas tiene micro-cortes, no te preocupes: estas heridas se suelen curar solas, ahora bien, si notas algún elemento externo que no debería de estar, como el aguijón de una avispa, podrás extraérselo con cuidado con unas pinzas. Llévalo al veterinario si sospechas que tiene un tumor, o si aparentemente ves que todo está bien pero el gato se queja mucho.

Sólo si hemos notado que tiene la pata fracturada, y sólo en casos muy extremos, en los que no dispongamos de medios económicos en estos momentos, lo haremos nosotros. ¿Cómo? Así: mientras una persona sujeta al gato, la otra debe de vendarle la pata con vendas o, si no se tiene, también se puede usar un trapo que uses normalmente para secar los platos. No te olvides de sujetarlo con apósitos adhesivos.

En casos muy graves, en los que la pata vemos que se le ha salido, es urgente acudir al profesional veterinario. Nosotros podremos entablillársela, pero de verdad, es mucho mejor que lo haga el especialista, ya que si lo hacemos mal, el gato podría acabar cojo para siempre.

Cómo vendarle la pata a un gato

A continuación te ponemos los pasos para vendar una pata a un gato que está cojeando y no puede andar bien:

  1. Prepara el material que vas a necesitar: vendas, algodón, una tablilla (lo ideal es comprarlas de plástico, pero si es urgente se puede optar por utilizar madera o similar), apósitos adhesivos, toalla (o trapo).
  2. Tapa al animal con la toalla o trapo, para evitar que pueda llegar a morder o arañar. Es importante no taparlo completamente, sino ponerlo recostado de lado, y ponerle el trapo por encima, sin cubrirle la cabeza.
  3. Ahora, se procede a hacer cuatro rollos con el algodón (se hacen cogiendo un trozo, y enrollándolo entre los dedos). Una vez hechos, los tienes que poner entre los dedos de la pata afectada para evitar que se clave sus garras.
  4. Después, mientras una persona lo sujeta, envuelve su pata afectada con una venda.
  5. Acto seguido debes poner la tablilla, la cual tiene que ser de la misma longitud que la pata. Asegúrala con apósito adhesivo.
  6. Finalmente, tienes que ponerle tres capas de venda, empezando desde los dedos hacia arriba, y una capa de adhesivo ancho de venta en farmacias.

Una vez que tenga vendada su pata, poco a poco irá sintiéndose mejor. Pero si ves que empeora, no dudes en llevarlo al veterinario.

Cuidar a un gato con la pata vendada

No es fácil, pero es importante que se mantenga al gato tranquilo, impidiendo que se mueva en exceso. Para ello, le podemos poner música clásica -con un volumen bajo-, encender velas que lleven aceite esencial de naranja o sentarnos a su lado a hacerle mimos. Así conseguiremos se mantenga calmado, al menos durante un tiempo.

Ánimo, que seguro se recuperará pronto 😉 .

Video: Cojeras en los gatos por problemas en las manos o pies. (Mayo 2021).

Pin
Send
Share
Send
Send