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Consejos para evitar que mi perro ladre

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“¿Qué hacer para que mi perro no ladre?” es una pregunta que muchos dueños de perros nos hemos hecho más de una vez. Cuando un perro ladra descontroladamente se convierte en una molestia para todos los que están a su alrededor. ¡Incluso te puede denunciar un vecino si la situación es muy grave! Te contamos qué puedes hacer para corregir ese comportamiento.

Qué hacer para que mi perro no ladre

¿Qué puedo hacer para evitar que mi perro ladre? Lo primero que debes tener en cuenta es que no debes tener la intención de que deje de ladrar por completo. Ladrar es uno de los métodos de comunicación más importantes de un perro, ¡no queremos dejarle mudo! Sólo se trata de enseñarle a detectar qué situaciones requieren ladridos y cuáles no. Es decir, educar a tu perro. ¿Cómo se consigue eso?

(Foto via: misanimales)

1. Corrige sus ladridos

Cuando tu perro ladre y no corresponda, utiliza una palabra o gesto para hacerle entender que eso no está bien, para conseguir que se calle.

Es muy probable que pare un instante pero luego vuelva a ladrar, ¡ten paciencia! Vuélvelo a corregir hasta que por fin aprenda lo que quieres de él. Puede llevarte tiempo, no desesperes. Todo aprendizaje requiere paciencia.

2. Mantén la calma

Para que tu perro te tome en serio, necesitas posicionarte como líder de la manada, mostrarte firme. Pero esto no significa que debas ponerte a gritar o regañarle, ¡esto le hará ponerse nervioso y ladrar aún más!

Si quieres que tu perro se tranquilice, debes tranquilizarte tú. ¡Los perros imitan lo que ven de sus dueños! No le transmitas ansiedad.

4. Ayúdale a quemar energías

¿Cómo evitar que mi perro ladre por ansiedad? Muchas veces el ladrido incontrolado de los perros se debe a un exceso de energía acumulada que están intentando canalizar. Si invitas a tu perro a jugar o correr un rato, lo más probable es que se relaje y esa energía desaparezca. Además, estará distraído y se olvidará de que quería ladrar.

Puedes coger alguno de sus juguetes, organizar algún juego de inteligencia, salir a pasear o hacer deporte, comenzar una sesión de adiestramiento… ¡Hay mil opciones!

5. Recurre a profesionales

¡Ya no sé qué hacer para que mi perro no ladre! Si la situación te desborda y no ves avances, ¡no te preocupes! Puedes recurrir a un etólogo canino o a un adiestrador profesional, mejor si está especializado en este tipo de problemas de conducta. Hará una evaluación personalizada del problema de tu perro, detectará el origen y te enseñará a poner la solución más adecuada.

Ya sabes qué hacer para que tu perro no ladre, ya sólo falta echarle ganas ¡y mucha paciencia!

Causas que provocan el ladr >

Para solucionar el problema primero debes identificar correctamente las causas que lo provocan, a continuación vamos a detallar las más comunes:

  • Estrés: Antes de empezar a trabajar debemos asegurarnos que las necesidades de nuestro can estén cubiertas al 100% cumpliendo así las 5 libertades del bienestar animal. Hablamos de sus rutinas de paseo, comida y relación con su dueño entre otras. Si alguna de sus necesidades básicas no está siendo cubierta puede que nuestro perro esté tratando de liberar el estrés acumulado. En condiciones de estrés muy extremas, malos tratos, excesiva soledad, poco espacio o frustración puede que utilice el ladrido como su única vía de escape para expresar su tensión.
  • Excesiva soledad: Los perros son animales sociales, necesitan comunicarse e interactuar constantemente con su entorno y más si se trata de perros muy activos. En la naturaleza un perro viviría junto a su manada las 24 horas del día y aunque se encontrara relajado, siempre tendría alguien a quien mirar, mordisquear y jugar. Pregúntate si dejas mucho tiempo a tu perro solo en casa, si es así quizás deberías buscarle un nuevo compañero o proporcionarle juguetes que le distraigan. Aún así, antes de adoptar un nuevo miembro deberás solucionar el problema pues inevitablemente tu mascota va a tener que quedarse sola algunas veces. El problema puede agravarse si existen varios perros de una misma zona que estén en condiciones similares pues se pueden contagiar entre sí.
  • Ansiedad por separación: Este problema puede estar relacionado con el anterior, la excesiva soledad, y sucede cuando el perro se queda solo en casa sin supervisión. Algunos perros canalizan la ansiedad por separación mordiendo los muebles o ladrando. Si este es tu caso, lo ideal es que utilices el kong para tratar la ansiedad por separación e intentar proporcionar a tu mascota bienestar, tranquilidad y confort.
  • Una mala socialización: Incluso los perros que están constantemente acompañados y entretenidos pueden a veces ladrar a objetos concretos, vehículos y personas. ¿Por qué sucede esto? Si no hemos socializado a nuestro cachorro correctamente puede desarrollar miedos ante determinados estímulos (niños, bicicletas, otros perros. ). Es muy importante tratar este problema con un profesional. Infórmate al respecto.
  • Entusiasmo: Existen tipos de perros altamente excitables y juguetones que no pueden evitar ladrar ante algunos estímulos. Normalmente sucede cuando juegan con otros animales, descubren cosas nuevas, hacen algo que les gusta, reciben a su dueño en casa. Incluso se pueden llegar a orinar de la emoción. En estos casos lo ideal es premiar las actitudes "tranquilas" del perro y evitar reñirle.
  • Frustración: Este es un problema muy significativo y es que dejar a tu perro solo en un ambiente en el que no pueda hacer nada, frustra su condición. Necesita explorar, tener un espacio propio y poder hacer "su vida" tranquilamente. Proporciónale juguetes adecuados, juegos de inteligencia, practica con él trucos que hagan que se lo pase bien etc. Jugar con luces tipo láser que jamás alcanzarán, por ejemplo, también es motivo de frustración.
  • Adiestramiento inconsciente: Sin querer muchos propietarios premian los ladridos de sus mascotas en situaciones concretas que les gustan o les hacen gracia, el problema aparece cuando el perro lo utiliza constantemente para pedir sus premios y descontrola el ladrido generalizándolo en lugar de utilizarlo para situaciones concretas.
  • Herencia: Determinadas razas de perros condicionadas por la genética, propician esta actitud. Es habitual en perros chihuahua o de raza pequeña pero también en algunos perros cazadores.
  • Territorialidad: Si tu perro ladra cuando oye el timbre, debes saber que esta es una actitud de vigilancia propia en su naturaleza. Él te alerta de que hay alguien ahí y espera que tú lo investigues. En principio esta actitud debería ser meramente informativa. Uno o dos ladridos son normales y aceptables en la conducta canina sana y normal. Sin embargo, si tu perro ladra de forma excesiva y reiterada cada vez que oye el timbre o a alguien aproximándose puede tratarse de un problema de territorialidad.
  • Problemas de salud, sordera y vejez: Algunos perros con la edad pierden capacidades auditivas o de visión, por ese motivo pueden ladrar, se trata de la vejez. Descubre en ExpertoAnimal los cuidados de un perro anciano. No olvides que estos perros necesitan un cariño y confort especial debido a su condición. Debemos ser comprensivos y respetuosos con el perro anciano.
  • Miedos: Algunos perros, por experiencias traumáticas, tienen un miedo palpable a determinadas situaciones, personas u objetos. Es muy importante tratar con paciencia estos casos y comprender que el animal solo está landrando para protegerse de aquello que considera "peligroso". Descubre algunos consejos para perros con miedo y empieza a trabajar poco a poco con él la aceptación de sus miedos intentando hacer sus nuevas experiencias más positivas. Este proceso puede llevar mucho tiempo y es probable que nunca pierda del todo la sensación de inseguridad y miedo.
  • Problemas con otros perros: Los perros pueden ladrar a otros por muchos motivos distintos: alegría, juego, miedo, una mala socialización. Las causas son interminables y deben trabajarse poco a poco y con paciencia, premiando las actitudes que nos gustan e intentando no exponerlo a situaciones que les provoquen estrés grave. La clave para evitar que tu perro ladre a otros perros es identificar correctamente la causa que lo está provocando. En estos casos, y especialmente si tu perro tiene una actitud reactiva hacia otros perros, es acudir a un profesional.

Para que puedas identificar correctamente si se trata de una causa concreta o de varias no intentes reprimir o regañar al perro, antes de empezar a trabajar con él debes conocer todas las causas que le inquietan.

Trucos para evitar que tu perro ladre

Si no estamos seguros de la causa (o causas) que provocan el ladrido en nuestro perro, lo ideal sería acudir a un profesional que nos guíe y ayude. ¿Por qué? Muchos propietarios piensan que su perro ladra por agresividad cuando en realidad es por miedo. Otros pueden pensar que el perro intenta "llamar la atención" cuando la verdadera causa es la excesiva soledad.

Por ese motivo, si no tenemos experiencia o no sabemos exactamente qué ocurre con nuestro mejor amigo, lo mejor y más apropiado es acudir a alguien experimentado en este tipo de situaciones.

Además, no olvides que no todas las técnicas son válidas y es que, algunos consejos que encontrarás en Internet, pueden pueden incluso empeorar la situación. En algunos casos, los métodos utilizados (collares anti-ladrido, castigos, exposición forzosa a los estímulos a los que el perro tiene miedo, etc.) pueden provocar un empeoramiento del comportamiento y un incremento del ladrido del perro.

A continuación te ofrecemos algunos trucos y consejos que fomentan el bienestar de nuestra mascota y nos ayudarán a tratarle de forma positiva. Estas pautas se suelen utilizar en perros con graves problemas de estrés por lo que su objetivo es lograr la tranquilidad del perro y un mejor comportamiento, toma nota:

  1. Fomenta la tranquilidad y la relajación del perro tanto en casa como en el exterior. Los masajes, las caricias y los premios sabrosos son buenos incentivos para que entienda qué esperas de él.
  2. Muchas personas suelen regañar al perro cuando ladra e incluso les pueden llegar a dar toques (o golpes) en un intento de acabar con este comportamiento. Este tipo de actitud solamente empeorará el comportamiento del animal y le provocará estrés y un sentimiento de tristeza. Descubre los 5 errores más comunes al regañar a un perro.
  3. Los perros con graves problemas de estrés se beneficiarán de hacer ejercicio y jugar con el kong, por ejemplo. No olvides que un perro tarda aproximadamente 21 días en eliminar totalmente el estrés acumulado del cuerpo. Debes ser muy paciente y cariñoso para intentar mejorar su situación, entendiendo que es un problema que le provoca malestar. Los perros que sufren estrés no deben someterse a castigos, exposición directa a sus miedos o un adiestramiento intensivo.
  4. Si tu perro ladra por la calle cuando se cruza con otros perros lo ideal es intentar no recoger la correa (ya que el perro nota la tensión) y seguir con el paseo como si nada ocurriese. Debemos tener una actitud tranquila y firme para que el perro la note también. Eso sí, siempre vigilando su seguridad y bienestar.
  5. También podemos intentar distraerle con golosinas cuando aparezca el estímulo que provoca su ladrido (un timbre, otros perros. ). Pedirle que se siente y que haga trucos mientras le premias es una buena forma de darle un giro a la situación.
  6. Ante una situación muy estresante, si no podemos distraerle lo ideal sería marcharnos de allí cuanto antes. Cuando el perro se encuentra con algo que le provoca miedo o inseguridad graves sus niveles de estrés aumentan y eso es contraproducente para tratar este problema.
  7. Intenta pasear con él en horarios y tramos tranquilos para prevenir esta situación, una vez veas mejoras podrás intentar pasearle en sitios o momentos de más actividad. Este punto es muy importante y ayuda enormemente a fomentar la tranquilidad del perro. Descubre los errores más comunes del paseo e intenta evitarlos. Lo ideal es que permitas a tu perro olisquear todo lo que desee y que le proporciones un momento de recreo verdadero.
  8. No fuerces el contacto o la interacción con otros perros o personas si no lo desea, cuando él esté preparado ya avanzará e intentará relacionarse. Forzar a un perro con miedos a interactuar puede repercutir muy negativamente en el animal e incluso provocar agresividad y miedo extremos.
  9. Utiliza el sembrado como técnica de relajación y diversión. Es una buena forma de mejorar el bienestar de nuestra mascota. Además, practicar diferentes actividades le ayudará a cambiar el "chip" de su rutina de ladridos y a descubrir nuevas experiencias. Enriquecer la vida del animal le hace feliz y le ayuda a progresar en sus miedos.
  10. Seguir todas estas pautas de forma constante harán que tu perro poco a poco reaccione con más tranquilidad, eso sí, debes ser constante y enfocarlo todo positivamente. No sacarás nada de forzar a tu mascota a hacer algo que no desea.

Jamás debemos utilizar collares estranguladores o con descargas. Podemos propiciar una actitud muy negativa y agresiva del perro que se puede volver en nuestra misma contra o en la de nuestros familiares.

Recordamos que cada perro es un mundo y que estos consejos pueden no funcionar siempre. Si tu situación es realmente grave, es recomendable acudir a un especialista quién entenderá perfectamente las causas y nos aconsejará correctamente sobre cómo aplicar las técnicas.

Si deseas leer más artículos parecidos a Consejos para evitar que mi perro ladre, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas del comportamiento.

¿Por qué mi perro ladra a otros perros cuando va atado?

El hecho de "ir atado" es algo que coarta las libertades de movimiento de nuestro perro. Y, aunque se trata de una precaución indispensable para su seguridad, muchas veces esta sensación les produceansiedad, porque no están totalmente confiados o rejalados. Ir atados no les permite huir si tienen miedo o correr hacia aquellos estímulos que consideran interesantes. Por tanto, en lugar de disfrutar del paseo olfateando, algunos perros se pasan el rato acechando y ladrando a todo perro que se cruzan.

Esta conducta tiene como objetivo alejar a los otros perros que se encuentran por la calle y puede deberse a distintos motivos: un trauma, miedos o fobias sin tratar, una mala socialización en la etapa de cachorro e incluso la propia genética del perro.

Es importante mantener la calma y hacerle saber en todo momento que nosotros estamos pendientes de él, para que confíe más en nosotros y no muestre la iniciativa de ladrar a otros perros. Si además nuestro can es un perro inseguro de por sí, el hecho de ir atado puede hacerle sentir más acorralado. La inseguridad genera ansiedad hacia todo lo que no pueden controlar.

No utilices métodos drásticos

Son muchas las personas que consideran la opción de emplear un "collar de entrenamiento", como por ejemplo los collares de ahorque o de semi-ahorque. Incluso el uso de un collar de descargas eléctricas. Este tipo de herramientas únicamente causan dolor al animal y están contraindicadas por diversos organismos, como es el caso de la European Society of Veterinary Clínical Ethology.

Lo que sucederá en este caso, es que estaremos añadiendo otro factor negativo a una situación que ya era estresante para el perro. Al animal le costará asociar que eres tú el que le provoca el dolor y, en el peor de los casos, puede asociar el dolor con otras personas. Lo que generalmente ocurre es que el perro asocia el dolor con los paseos, es decir, con ir atado, y por tanto, aumentará notablemente el problema que ya teníamos. Desde el equipo de ExpertoAnimal, nunca defendemos este tipo de prácticas.

Los perros de pequeño tamaño tienden a ser más inquietos e inseguros, por eso ladran más que los grandes. Recuerda que al ir con correa nunca le debes someter a estímulos estresantes. Algunas personas fuerzan determinadas situaciones y, cuando ven un perro relajado, arrastran el suyo para que se crucen y huelan, pensando que eso ayudará a "socializarlos" o a "superar el trauma". No obstante, se trata de un grave error. El perro es quien debe dar los primeros pasos, nunca se debe forzar al animal a relacionarse si no lo desea, ya que nos estaremos arriesgando a que ocurra una situación desagradable. La correa debe significar seguridad, nunca una obligación.

¿Cómo evitar que un perro ladre a otros perros?

Antes de emplear ninguna técnica de modificación de conducta será imprescindible que visites al veterinario para descartar que la agresividad se deba a un problema hormonal, al dolor, a la edad. Nunca se debe trabajar con un perro enfermo o que no cumpla con las 5 libertades del bienestar animal. Así mismo, también te recomendamos acudir a un especialista, ya sea educador, adiestrador u etólogo. Estas figuras son las únicas que pueden ofrecerte un diagnóstico de comportamiento certero.

Reducir esta conducta con seguridad y confianza:

Si tu perro ladra a otros perros cuando va atado el objetivo empezará por entender el porqué y dar con una solución que estabilice a nuestro perro. Para solucionar este problema debemos ser muy pacientes y cariñosos, pero, sobre todo, debemos mantenernos muy calmados y firmes. Transmitirle que no pasa nada. Nuestro amigo no tiene nada que temer, porque nosotros estamos aquí para darle calma: ir atado es ir seguro. Debemos hacer que nuestro perro confíe en nosotros, que nosotros llevamos el mando durante el paseo y que no necesitamos que él nos defienda, ni a nosotros ni a él mismo.

  1. Lo primero será identificar a qué distancia el perro empieza a reaccionar. No debemos sobreexponerlo a las situaciones que más le incomodan, debe ser un proceso gradual hasta que él se sienta seguro. Si somos drásticos fomentaremos el miedo a ir atado. Para ello, debemos estar atentos a lo que nos rodea y evitar los cruces directos en vías estrechas, sobre todo al principio.
  2. Cuando veaos un perro que viene en nuestra dirección, nos paramos. Si el perro se sienta, mucho mejor. Descubre cómo enseñar a un perro a sentarse. Le acariciaremos y le transmitiremos seguridad, es decir, sin hablar efusivamente. Actuaremos como una barrera física entre él y su potencial miedo.
  3. Mantendremos una postura serena y natural, mientras le acariciamos o manipulamos. Si nuestro perro ladra, es que la distancia de seguridad que hay entre ambos perros es demasiado pequeña.
  4. Esta técnica resulta muy eficaz, pero debe empezar a hacerse con distancia y progresivamente reducirla, hasta que podamos cruzarnos con otro perro en situaciones más estrechas.
  5. Debemos mantenernos delante de nuestro perro y, si nos es posible, hacer que nos mire. Debemos ser el centro de atención para él. Puedes acariciarle bajo la barbilla para que mantenga la cabeza erguida. Las caricias deben ser lentas, estables: debes lograr que se centre en ti y en tu calma.
  6. Repite este ejercicio diariamente, a una distancia controlada, antes de que reaccione.
  7. Procura que esté centrado en ti. Ve reduciendo la distancia sin que llegue a ponerse nervioso. Te llevará muchos paseos, pero estos problemas deben tratarse con calma y paciencia. Si tú te frustras, es mejor dejarlo para el siguiente paseo antes de perder la calma.

En cada situación que nuestro perro se muestre nervioso, debe saber que estamos ahí para protegerle. No olvides reforzar su confianza en ti mismo. Es fundamental para mantener vuestro vínculo y superar cualquier problema de comportamiento que padezca. Así mismo, si estas técnicas no te sirven, te recordamos la importancia de acudir al veterinario y al educador canino, figuras profesionales que te ayudarán a trabajar este problema.

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Video: 5 Trucos para que tu Perro No Ladre Cuando se lo Ordenes (Diciembre 2021).

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