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Estas son las señales de que a tu gato le duele algo

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Existen varias causas detrás del dolor de garganta en gatos y como tutores es nuestra responsabilidad detectarlo para saber qué pasos debemos seguir. En este artículo de ExpertoAnimal veremos cuáles son las causas más comunes, qué síntomas nos pueden indicar que nuestro gato siente molestias en esa zona y, habiendo diagnosticado el veterinario el motivo, cuál sería el tratamiento más adecuado.

Hay que saber que los gatos tienen tendencia a ocultar sus malestares, por lo que debemos prestar atención a cambios sutiles que se puedan producir ya que, de lo contrario, podemos tardar en proporcionar tratamiento.

Síntomas de dolor de garganta en gatos

Algunos signos pueden hacernos sospechar que nuestro gato siente molestias en su garganta. Son los siguientes:

  • Tos
  • Estornudos
  • Arcadas
  • Ahogos
  • Tragar saliva frecuentemente
  • Hipersalivación
  • Cuello extendido
  • Afonía o ronquera
  • Pérdida del apetito
  • Dificultad o dolor al tragar
  • Manto descuidado
  • Adelgazamiento
  • Masas en la zona

Así mismo, también podemos observar que el gato tiene los ganglios inflamados en la zona del cuello como señal de reacción de su sistema inmunitario ante patógenos externos.

Rinotraqueítis

Esta inflamación de garganta en gatos constituye una de las enfermedades más comunes en ellos, sobre todo en los de menor edad. Producida por herpesvirus y calicivirus, consiste en la inflamación de la tráquea y la cavidad nasal por lo que aparecen síntomas como la secreción ocular y nasal, los estornudos o el dolor de garganta en todos los gatos afectados. Esto les impide comer, al perder olfato y por el dolor al tragar.

Requiere atención veterinaria rápida ya que un animal que deja de comer puede deshidratarse e incluso morir. Además, si no se trata, el daño ocular puede avanzar hasta la ulceración y la ceguera. Las infecciones de garganta en gatos provocadas por bacterias pueden aparecer de manera secundaria en rinotraqueítis.

En estos casos se trata con antibióticos, puede requerirse fluidoterapia y, sobre todo, tenemos que conseguir que el gato coma, para lo que podemos valernos de su alimento favorito o de latas formuladas para la convalecencia. Calentar un poco la comida que le ofrezcamos estimula su olfato y, en consecuencia, su apetito. Se trata de una dolencia muy contagiosa en gatos.

Tumor de garganta en gatos

Otra de las situaciones en las que podremos detectar dolor de garganta en gatos se da cuando aparece en ella un tumor. Generalmente se trata de masas que crecen de una manera rápida y, de hacerlo hacia dentro, serán incompatibles con la vida.

El cáncer puede tratarse pero, antes, hay que diagnosticar, mediante biopsia, de qué tipo se trata. Esto también nos informará de su carácter benigno o maligno, lo que permitirá al veterinario emitir un pronóstico.

Desgraciadamente los tumores faríngeos suelen ser malignos. Puede recurrirse a la cirugía para extirpar la masa, a la radioterapia o a la quimioterapia o a una combinación de estos tratamientos.

Mi gato tiene algo atorado en la garganta

Otro cuadro clínico compatible con dolor de garganta en gatos es la obstrucción en ella provocada por la presencia de un cuerpo extraño. Aunque es más habitual en perros, los gatos también pueden ingerir objetos como fragmentos vegetales, de hueso o de espinas, astillas, hilos, etc., que se queden en la garganta.

Si nuestro gato se muestra inquieto, tose, abre la boca o la toca con las patas, parece ahogarse o apreciamos dificultades respiratorias, podemos sospechar que se ha tragado un cuerpo extraño.

Debemos acudir de urgencia al veterinario ya que, si se produce una oclusión completa del flujo del aire, el gato fallecerá por asfixia. Será este profesional el que deba recuperar el objeto, con endoscopia o cirugía.

Agentes irritantes

Por último, hay sustancias que van a actuar sobre la garganta produciendo una irritación, más o menos grave, que va a provocar dolor de garganta en gatos. En general, eliminando este agente, el gato se recuperará pero, de no ser así, el veterinario examinará al gato y le procurará el tratamiento adecuado al daño que se le haya producido.

Si conocemos el tóxico implicado debemos llevarle el envase, de ser el caso. Pueden incluirse en este punto las reacciones alérgicas. Hay que mantener al gato en un entorno seguro ya que su acceso a sustancias como limpiadores o lejía pueden acabar por lesionar la garganta o la boca si el gato los lame.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Dolor de garganta en gatos - Síntomas, causas y tratamiento, te recomendamos que entres en nuestra sección de Otros problemas de salud.

Una nueva investigación señala los signos de cambio de comportamiento

Hay una serie de comportamientos que los animales adquieren cuando tienen una dolencia y que son síntoma de que están sufriendo. Un grupo de veterinarios internacional ha querido buscar un consenso veterinario respecto a las señales de comportamiento que indican dolor en gatos, y han publicado sus conclusiones en la prestigiosa revista Plos One.

Las señales han sido clasificadas entre signos “suficientes” (su presencia indica que el gato sufre, pero no necesariamente presente en todas las situaciones de dolor) y signos “necesarios” (necesarios si hay presencia de dolor, pero no siempre indicativos de dolor).

Así, el equipo liderado por la doctora Isabella Merola y el profesor Daniel Mills de la Universidad de Lincoln han identificado 25 señales universales indicativas de algún tipo de dolor en mininos que “pueden ayudar tanto a los veterinarios como a los dueños a evaluar inicialmente el estado de dolor de los gatos a su cuidado”, según destacaron en las conclusiones de la investigación.

2. Dificultad para saltar

3. Camina con anormalidad

4. Va cabizbajo o encorvado

5. Está reacio a moverse,

6. Reacciona a la palpación en alguna zona del cuerpo

7. Se retira o esconde más de lo normal

8. Ya no se asea o se lame efusivamente y con obsesión solo una parte de su cuerpo

9. No tiene apetito o ha cambiado mucho su manera de alimentarse

10. No tiene motivación para el juego, si su actividad en general disminuye mucho

11. Evita ir a frotarse contra la gente

12. Su comportamiento cambia y está irritable

13. Su peso cambia drásticamente

14. Gruñe o se queja con más frecuencia de la que estamos acostumbrados a oírle

Estos son algunos de los signos que indican que deberíamos llevar a nuestro gato al veterinario, ya que son indicativos de que le puede estar sucediendo algo. Pero no son los únicos.

Si observamos que el gato tiene espasmos incontrolables del párpado (blefaroespasmo) o que reacciona a la luz muy brillante, podría ser indicativo, concluye el estudio, de una enfermedad ocular. Esos serían los signos de alarma que requerirían el análisis de un profesional veterinario.

Otras señales de comportamiento felino como estar más tiempo de pie, buscar más contacto con el humano, tener más apetito, dormir más o menos, ir con la lengua fuera o la boca medio abierta o rechinar los dientes, por poner unos ejemplos. No es necesariamente indicativo de una dolencia en el gato, según los investigadores de este estudio.

La otitits, la conjuntivitis o la alergia son varias de las enfermedades que puede padecer tu felino

Los felinos son mascotas sorprendentes, no sólo por su atractivo y pelaje, sino también por sus sentidos desarrollados, como son la audición o la vista. Si eres dueño de uno o estás pensando en acoger o adoptar a uno debes informarte de muchas cosas importantes, entre ellas, sobre las enfermedades que tu gato puede padecer.

A continuación os mostraremos las 10 enfermedades más comunes de los gatos. Pero recuerda, la mejor forma de prevención ante cualquier enfermedad es cumplir con las fechas de vacunación y llevar al día las visitas al veterinario.

Es una inflamación del conducto auditivo muy común en los perros, pero también en los gatitos y en los gatos adultos. Puede generar dolor y, en casos más extremos, la pérdida de la audición. Normalmente se produce por la presencia de parásitos como los ácaros (vigila que tu gato no tenga una secreción marrón en las orejas cuando se las limpias), pero también por hongos o por bacterias. Si tu gato tiene otitis, lo reconocerás por la incomodidad que demuestra al rascarse o por la cantidad de veces que lo hace.

2. Conjuntivitis

Es uno de los problemas más frecuentes en los gatos que se puede dar a cualquier edad. Se trata de la inflamación de la mucosa del ojo (de la membrana que lo recubre y del interior del párpado). El gato puede llegar a perder la vista si no se diagnostica y se trata a tiempo. Se puede dar por infecciones oculares, por alergias, por enfermedades diversas (las que afectan al sistema respiratorio), por la suciedad del medio ambiente, por traumatismos o por problemas genéticos. Detectarás que tu felino tiene conjuntivitis por el exceso de legañas, el lagrimeo o la opacidad de la cornea.

Esta enfermedad causa un virus que se transmite a través de la saliva por la mordedura de un animal infectado. Se puede transmitir entre especies, de animales a humanos y viceversa, y se controla mediante una vacuna que en varios lugares de España es obligatoria. Galicia, Cataluña y País Vasco quedan exentos de esta obligación.

4. Leucemia felina

Se trata de un tipo de cáncer que se transmite por contacto de los fluidos corporales, ya sea saliva, sangre u orina. Suele afectar más a ejemplares pequeños y jóvenes y puede producir incluso la muerte. Los síntomas de esta enfermedad son la falta de apetito, la somnolencia, la anemia, la aparición de tumores o la debilidad. Para prevenir a tu gato de la leucemia vacúnale.

5. Panleucopenia felina

Generalmente la panleucopenia es conocida como moquillo felino, enteritis o gastroenteritis infecciosa. Es una enfermedad mortal provocada por un parvovirus y los síntomas más comunes son la fiebre y más adelante la hipotermia, los vómitos, la diarrea, la debilidad, la deshidratación, la anorexia y una importante bajada de los leucocitos y/o glóbulos blancos en la sangre. El tratamiento consiste en hidratación intravenosa y antibióticos, aunque existe la vacunación en contra de esta enfermedad.

6. Inmunodeficiencia felina

Comúnmente conocido como el sida felino, se trata de una enfermedad que puede llegar a ser mortal causada por el lentivirus. Suele afectar a los gatos adultos no esterilizados y los síntomas que nos harán sospechar de esta enfermedad son: infecciones en la boca, patologías respiratorias, infecciones intestinales, pérdida de mucho peso, enfermedades fúngicas€ Se transmite por una mordedura de otro animal infectado y no tiene tratamiento ni se puede prevenir con vacunación.

7. Peritonitis

Es una enfermedad infecciosa causada por un virus de la familia de los coronavirus. Los síntomas más notables son: fiebre, anorexia, aumento del volumen del abdomen y acumulación de líquido en éste, invadiendo así todos los órganos y sistemas del cuerpo. No tiene tratamiento, aunque existe vacunación contra esta enfermedad. Puede llegar a ser mortal, sobre todo en los gatos jóvenes.

8. Problemas gastrointestinales

La diarrea, los vómitos, el dolor abdominal, la pérdida de apetito o la debilidad, son varios de los síntomas de esta enfermedad que afecta a nuestra mascota, sobre todo, a los ejemplares jóvenes. Normalmente se produce cuando el gato ingiere alimentos en mal estado, aunque también se puede producir por una infección bacteriana, un virus o por la presencia de parásitos. Ante la sospecha de esta enfermedad, acuda al veterinario de forma urgente.

9. Cistitis

Como ocurre en las personas, el sistema urinario es más problemático a medida que el gato envejece. Se forman minerales que obstruyen el conducto urinario, lo que genera dolor al orinar, mucha sed, ausencia total de micción, lamido de la zona urinaria, vómitos o orinar en otro sitio que no sea la caja de arena. Existe tratamiento para eliminar los minerales y además el gato tiene que seguir una dieta especial.

10. Alergias

¿Sabías que los gatos también pueden tener alergias? Como nos sucede a nosotros, los felinos también pueden tener alergia a muchas cosas distintas, las más comunes son: plantas, polen, hongos, perfumes, productos de limpieza, humo de tabaco, picadura de pulga, algunos alimentos e incluso humanos. Tu minino tendrá alergia cuando identifiques los siguientes síntomas: tos, estornudos, secreción nasal, secreción ocular, picor en la nariz, picor en los ojos, falta de pelo, infecciones cutáneas, vómitos y diarreas.

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