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Mi perra está de parto: ¿cómo puedo ayudar?

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Las perras actúan de forma muy diferente a las personas cuando están de parto, por lo que no esperes algo ruidoso que te advierta de que los cachorros están por llegar.

Como entendemos que tengas dudas sobre cómo saber si una perra va a parir, he aquí unas señales indicativas de que el alumbramiento está a punto de suceder:

  • Escarbar en el suelo. Aunque no todas las perras actúan del mismo modo, este será un comportamiento prácticamente común en casi todas las perras, ya que escarbar en la tierra les permitirá tener un lugar calentito y acogedor en el que colocar a todos sus cachorros sin temor a que se escapen.
  • La perra expulsa leche por las mamas. Cuando una perra está a punto de parir, es muy común que expulse leche por las mamas, dejando ver así que está lista para parir.
  • Pérdida de apetito. En el punto cercano a parir, los cachorros se estarán moviendo mucho dentro de la madre y causándole náuseas, pudiendo hacer que tu perra pierda el apetito.
  • Vómitos. Estos también puede ser generados por los movimientos de los cachorros. No hay de qué preocuparse, simplemente déjala descansar y dale mimos para que no se sienta sola.
  • Estará relajada. Cuando la perra esté a punto de parir se tumbará, estará muy tranquila y es posible que exhale unos jadeos no muy profundos. Tener agua cerca es importante, pues la hidratación es un punto clave en este momento tan importante.

Cómo puedes ayudar a tu perra a parir

Llegado el momento en el que eres capaz de identificar todas las señales que demuestran que tu perrita va a tener sus cachorros, es la hora de echarle una mano. ¿Cómo puedes hacerlo?

  • Prepara un lugar tranquilo para ella. Unas semanas antes prepara un lugar íntimo en el que pueda estar tranquila con un ambiente agradable y al que, si tienes otras mascotas en casa, estas no puedan acceder. Enséñale el lugar y cuando veas alguno de los signos antes mencionado ayúdala a llegar hasta allí.
  • Durante el partono debes intervenir a menos que sea necesario. La madre expulsará los cachorros, no debes preocuparte si salen de cola o de cabeza, ambas posturas son normales. La madre limpiará la placenta y masticará el cordón umbilical.

Cuándo tu ayuda es necesaria

  • Si por lo que sea la madre no ha podido romper el saquito en el que cada cachorro viene envuelto, deberás intervenir para hacerlo. Rómpelo suavemente y coloca al cachorro de nuevo junto a su madre.
  • Otro momento en el que puedes ayudar es cuando la madre se dispone a lamer a sus cachorros para limpiarlos de placenta. Puedes colaborar si hay muchos animalitos aseándolos con un pañito muy suave y un poco húmedo.
  • Los perros nacen cada 30 minutos aproximadamente, pero si ves que pasado ese tiempo no sale ninguno y sin embargo estás seguro de que hay más cachorros dentro, llama al veterinario. Si por el contrario, después de expulsar a todos los animalitos la perra sigue teniendo contracciones, también será necesaria la presencia del veterinario.
  • Vigila a los cachorros. Que un cachorro muera a los pocos minutos o las pocas horas de nacer es común. La mamá no puede hacer mucho por ayudarlo, pero ahí sí podrías ayudar. Si notas que uno de los bebés no respira, límpiale la boca y frota su cuerpo con suavidad para ver si puedes hacerlo vivir de nuevo. Si no fuera posible, apártalo de la camada para que la mamá no se lo coma ni que los otros cachorros se acerquen a olerlo.

Cuando todo haya terminado, vigila que la perra no rechace a ninguno de los cachorros y los alimente a todos por igual. Sigue dando buenos nutrientes a la nueva mamá para que se mantenga fuerte y pueda cuidar de sus bebés.

Ya llegaron los cachorros

Cuando nacen los cachorros, la madre les limpia los restos de placenta. Los dueños pueden ayudar en esta tarea, con una toalla limpia. Si el cordón umbilical no se desprende de forma espontánea, se puede retirar, con cuidado.

Hay ciertas razas, que son propensas a tener problemas en el parto, y a las hembras hay que practicarles la cesárea

Una vez que los cachorros están limpios, hay que asegurarse de que mamen para que ingieran "calostro" de la leche materna, rico en nutrientes, que aportan a los cachorros defensas útiles para combatir enfermedades. La perra debe tener un cubículo cómodo donde parir y criar a sus cachorros. Un lugar tranquilo, donde la temperatura sea templada, y madre y cachorros tengan intimidad.

Hay ciertas razas, que son propensas a tener problemas en el parto, y a las hembras hay que practicarles la cesárea. Sobre todo en estos casos, es imprescindible consultar con el veterinario la posibilidad de que el parto se desarrolle en casa.

Las principales causas de problemas en el parto son las "distocias" y la "inercia uterina".

La perra debe tener un cubículo cómodo donde parir y criar a sus cachorros

En el primer caso se trata de la imposibilidad de expulsar a uno o más cachorros por causas como: el excesivo tamaño de los cachorros en proporción a la madre, la inadecuada colocación de los perritos al nacer, malformaciones fetales, o fracturas en la pelvis que haya podido sufrir la perra. De todas las formas, si la perra tiene dificultades para la extracción de un cachorro, se puede ayudar tirando con cuidado del cachorro.

Pensar y sopesar las consecuencias de que la perra tenga una camada y preguntarnos: ¿Podemos colocar a los cachorros con personas que se ocupen bien de ellos?

Una vez que se toma la decisión de que la perra quede preñada, consultar al veterinario. De esta forma, se podrá hacer un seguimiento de la gestación, para comprobar que madre y cachorros están en buen estado.

El veterinario tendrá que determinar si el parto puede producirse en casa o puede haber complicaciones y hay que acudir a la clínica.

Durante la gestación y tras el parto, el veterinario aconsejará si la perra necesita una dieta a base de piensos específicos.

Cómo ayudar a un perro a parir

¿Tu perra ya está en los últimos días de su embarazo? ¡Tienes que estar preparado! Observa a tu perra en busca de estos síntomas para saber cuándo el parto es inminente:

  • En los últimos días de parto, las mamas de la perra están mas rosadas e hinchadas, preparando leche para sus cachorros. ¡Cuidado! Si sale sangre, están demasiado hinchadas o tienen color amoratado, tu perra seguramente tenga mastitis, consulta a tu veterinario.
  • La vulva estará más dilatada.
  • La temperatura corporal baja cuando el parto se acerca. ¡Toma la temperatura de tu perra un par de veces al día para controlarla!
  • Cuando el parto es inminente, la perra se siente nerviosa, inquita, jadea y ladra.
  • Además, comenzarán las contracciones. Cuando veas que su vientre tiene contracciones, hazla llegar al nido que habrás preparado para el parto y quédate con ella, pero no demasiado cerca. Las perras suelen preferir intimidad.
  • Por lo general, si todo va bien, tu perra no necesitará tu intervención, será capaz de romper el saco que protege a los cachorros y hacerse cargo ella misma. Pero si tras unos minutos no lo consigue, tendrás que ayudar: rompe el saco con las manos limpias, limpia el líquido que queda en su hocico y frótalo para que comience a respirar.
  • Recuerda siempre ofrecerle a tu perra y a sus cachorros un ambiente cálido y cómodo, además de muy limpio.

Es muy normal que en las camadas, especialmente en las primerizas, nazcan perritos muertos o que mueran nada más nacer. Debes estar preparado, es probable que a alguno de los cachorros le ocurra.

Posibles complicaciones del parto canino

Aunque sepas cómo ayudar a un perro a parir, hay ocasiones en las que el parto se puede complicar. Si observas alguno de estos síntomas, debes avisar a tu veterinario de inmediato:

  • Tu perra lleva de parto más de treinta minutos pero ningún cachorrito ha nacido todavía. Puede que estén muertos o mal colocados, por lo que la intervención veterinaria es necesaria.
  • Ya ha nacido algún cachorro pero ha pasado una hora sin que nazca el siguiente. Es un problema relativamente frecuente llamado inercia uterina.
  • La perra expulsa sangre o pus.
  • La perra tiene espasmos o debilidad muscular, encías pálidas, hipotermia o signos de shock.

Lo más habitual es que los partos transcurran sin ningún tipo de problema, pero debes tener en cuenta que en ciertas ocasiones pasan este tipo de cosas. ¡Cuenta con la ayuda de un veterinario, no te enfrentes solo al parto de tu mascota!

Dejar que tus mascotas se embaracen es una gran responsabilidad. Si no vas a estar dispuesto a correr con los gastos y responsabilidades que requiere, ¡es mejor que esterilices a tu mascota!

¿Cómo empieza el parto de una perra?

Si queremos saber cómo ayudar a una perra a parir, lo primero es adquirir los conocimientos básicos sobre el parto en esta especie. Las perras tienen unas gestaciones de unos 62 días. Aunque no es una ciencia exacta, sí podemos contar con que el parto se desencadenará alrededor de esos días. Un retraso considerable debe hacernos consultar con el veterinario. El seguimiento que este profesional haga de la gestación y unos cuidados adecuados son factores que suman a la hora de conseguir unos nacimientos exitosos.

Es muy habitual que los partos de las perras se desencadenen por la noche. Este hecho y la sutileza de los signos de su inicio hacen que muchas veces nos encontremos directamente con los cachorros ya nacidos. Si nos interesa cómo saber si una perra está de parto debemos observar con atención a la perra, siempre sin agobiarla. Poco antes de parir, deja de comer, está inquieta, puede rascar el suelo y buscará su nido. Estos signos serán iguales en el parto de una perra primeriza que en el de una experimentada. Aunque externamente no notemos mucho más, el cuerpo de la perra comenzará a experimentar contracciones que se irán haciendo más intensas hasta culminar en los nacimientos.

¿Cómo saber si mi perra tiene contracciones?

Durante el parto, la perra va a sentir contracciones de dos tipos. En una primera fase, que es posible que nos pase desapercibida, las contracciones van a ir dilatando la salida del útero para que los cachorros puedan llegar al exterior. Algunas perras pueden manifestar incomodidad.

En la segunda fase las contracciones se intensifican y en ese momento sí es posible que detectemos que la perra respira con agitación, jadea, se lame la vulva, empuja visiblemente e incluso vomita, señales inequívocas de que está teniendo contracciones.

¿Cómo ayudar a una perra a parir si no puede?

Las contracciones culminan en el nacimiento del primer cachorro, al que seguirán sus hermanos. El tiempo entre perro y perro suele ser de unos 15 minutos, aunque tampoco es una ciencia exacta y puede haber una demora de hasta dos o más horas sin que implique patología. En estos casos, en los que el parto transcurre de forma normal, como hemos apuntado al inicio del artículo, no será necesaria nuestra intervención, por lo que podemos limitarnos a observar para garantizar que la perra está bien y no surge ninguna complicación.

Mi perra no pare, ¿qué hago?

Si observamos que transcurre ese tiempo y la perra no pare, puede deberse a que hay alguna dificultad que impide un nuevo nacimiento, como puede ser una mala posición o un tamaño muy grande de algún cachorro. Cualquiera de estos factores no va a permitir su nacimiento aunque la perra empuje. En ningún caso es un problema que debamos intentar solucionar nosotros ni mucho menos podemos dejarlo sin atención. Se trata de unaurgencia y si el veterinario no consigue recolocar al cachorro tendrá que practicar una cesárea.

Consulta el siguiente artículo para conocer todas las posibles complicaciones y saber cómo actuar: "Problemas en el parto de la perra".

Mi perra está de parto y no empuja

Otra situación es que la perra esté de parto y no empuje. Esto puede suceder porque el útero no es capaz de generar contracciones efectivas o porque ya está cansado tras haber realizado esfuerzos por un período de tiempo prolongado. Esta situación también es una urgencia. El veterinario puede administrar fármacos para estimular el trabajo del útero pero, si no funciona, el parto tendrá que concluir con una cesárea.

Como vemos, cómo ayudar a una perra a parir pasa por llamar al veterinario en las situaciones en las que la perra no es capaz de hacerlo por sí misma.

Otros consejos para ayudar a una perra a parir

Para ayudar a un perro a parir, además de observar para acudir con rapidez en caso de suceder alguno de los problemas anteriores, lo único que podemos hacer es propiciar un ambiente relajado y evitar cualquier estímulo estresante para la perra.

Por otro lado, en general, al nacer, los cachorros continúan dentro de la placenta y es la madre la encargada de romperla para que puedan respirar. Para ello, suele comérsela, por lo que no debemos alarmarnos si vemos que esto sucede. Ahora bien, si la perra no rompe la bolsa o tiene dificultades para hacerlo, en estos casos nosotros sí podemos intervenir. De hecho, debemos hacerlo para evitar que el cachorro fallezca, ya que si la bolsa no se rompe no podrá respirar. Así pues, romperemos la bolsa con los dedos, retiraremos al cachorro y cortaremos el cordón umbilical si la perra no lo hace. Si el cachorro nace fuera de la bolsa, lo habitual es que la perra expulse casi inmediatamente después la placenta. Si no lo hace, tendremos que visitar al especialista.

Una vez nacido el cachorro, si la perra no lo aproxima para que pueda alimentarse, podemos acercarlo nosotros a una de sus mamas para que lo haga, siempre y cuando ella nos lo permita. Aunque raras veces las perras no dejan que su familia humana se acerque o las asista en el parto, en ocasiones puede suceder, por lo que es fundamental respetarla en todo momento.

¿Se puede provocar el parto de una perra?

Los partos se desencadenan, en condiciones normales, cuando los cachorros están a punto para salir y poder sobrevivir fuera. No hay nada que pueda forzar esta maduración. Por lo tanto, ningún remedio casero va a hacer que la perra se ponga de parto ni es aconsejable intentarlo. Si de verdad queremos saber cómo ayudar a un perra a parir lo que más va a contribuir a ello va a ser la creación de un ambiente relajado donde las hormonas que deben activarse durante el trabajo de parto puedan funcionar sin verse inhibidas por el estrés.

Una situación distinta es la que comentamos en el apartado anterior. Cuando la perra ya está de parto y el veterinario le administra un fármaco para reactivarlo si parece que el útero no está haciendo su trabajo. Es un procedimiento veterinario que solo puede hacer este profesional.

¿Cómo saber si mi perra ha terminado de parir?

Por último, para saber cómo ayudar a un perra a parir es importante que conozcamos las señales que indican que el parto ha concluido. Tras el nacimiento de todos los cachorros veremos que la perra se queda tranquila. Los pequeños estarán también relajados y mamando. Habrán transcurrido aproximadamente un par de horas desde la salida del último cachorro y en la perra no se aprecia ningún esfuerzo de parto.

Una ayuda para confirmar que han nacido todos los perritos es haber realizado el seguimiento veterinario durante la gestación. De esa forma, recurriendo al diagnóstico por imagen, es posible que tengamos una aproximación bastante exacta del número de fetos que está gestando la perra. Así, solo tendremos que contar para comprobar si los cachorros nacidos coinciden con nuestra estimación.

También es importante que, si conseguimos contar el número de placentas, estas se correspondan con los cachorros nacidos. Una placenta que se quede dentro del útero puede causar problemas en el puerperio. Por supuesto, que la perra siga con esfuerzos sin que nazca ningún pequeño, se muestre inquieta o manifieste cualquier otro indicio de que algo no va bien es motivo de consulta veterinaria.

Para más información, no te pierdas este artículo: "¿Cuánto dura el parto de una perra?".

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Cómo ayudar a una perra a parir?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas del embarazo.

La perra en gestación

Lo primero que debemos saber si convivimos con una perra que está esperando cachorros es que el período gestacional en esta especie dura una media de 63 días. Esto nos ayudará a preparar el momento del parto.

Para que sea un éxito y termine bien tanto para la madre como para los cachorros es muy importante que durante la gestación la perra reciba una alimentación adecuada a sus nuevos requerimientos nutricionales. Es adecuado un menú para cachorros.

La perra debería estar correctamente desparasitada externa e internamente y vacunada. Si esto no ha sido posible, debemos acudir al veterinario para que decida qué actuaciones pueden realizarse. También es importante que este profesional nos paute un seguimiento para asegurarnos de que la gestación marcha correctamente.

Preparando el parto

Cuando se acerca el final de la gestación podemos percibir en la perra conductas de búsqueda. Se debe al instinto de anidación, es decir, a la necesidad de encontrar un lugar tranquilo y resguardado de depredadores, llamado nido, para traer a los cachorros al mundo.

Podemos ayudarla proporcionándole un cama en un sitio fuera del tránsito del hogar. Una caja con mantas o toallas cubiertas por empapadores puede ser >evitar el riesgo de ahogo de los cachorros .

De todas formas debemos saber que es posible que nuestra perra rechace la opción que le proponemos y se decida incluso por lugares que a nosotros nos parezcan inadecuados, como el interior de un armario. En estos casos podemos intentar que cambie de opinión, siempre sin obligarla, o trasladarla una vez haya parido.

La importancia del estrés

Para que el parto comience y transcurra con normalidad el organismo de la perra debe segregar una serie de hormonas que son las que inician las contracciones. Estas hormonas, entre las que destaca la oxitocina, necesitan que la perra esté tranquila para fluir y se inhiben en situaciones de estrés.

Por ello resulta imprescindible no agobiar a la perra. Aunque el parto y los cachorros suscitan la atención de adultos y pequeños debe primar el bienestar de la familia. Así, evitaremos manipular a la perra y a la camada, al menos hasta que los cachorros comiencen a interaccionar con el entorno, hacia las 3-4 semanas de vida.

Y, del mismo modo que es esencial la tranquilidad durante el parto, para la lactancia también es imprescindible que la perra segregue oxitocina. Esta hormona propicia la salida de la leche. Una perra estresada, aunque tenga leche, tendrá dificultades para amamantar.

Las fases del parto

Poco antes del parto es habitual que notemos a nuestra perra inquieta. Deja de comer y rasca el suelo como buscando algo. Son señales de que el parto se acerca . Es momento para asegurarnos de que el nido está preparado, que nada perturba a la perra y que tenemos el teléfono de urgencias veterinarias a mano, por si acaso.

El parto, que acostumbra a ser nocturno, comienza con una fase de contracciones que suele pasarnos desapercibida. Sirve para ir preparando el canal del parto para la salida de los cachorros. Cuando las contracciones se intensifican estamos ya en la segunda fase. La perra jadeará, notaremos que hace fuerza y algunas pueden vomitar.

A partir de ese momento la perra entrará en expulsivo y los cachorros comenzarán a nacer de uno en uno. La tercera fase consiste en la expulsión de la placenta. La duración del parto es variable. Pueden llegar a durar unas 12 horas. Los cachorros nacen a intervalos de 15 minutos a 2 horas. La perra los limpia, come las placentas y corta los cordones umbilicales.

Signos de alerta

La mejor ayuda que podemos prestar a una perra a la hora de parir es proporcionarle tranquilidad y comodidad. Pero esto no implica que nos desentendamos de ella. Hay que controlar que todo discurra con normalidad.

Si apreciamos signos como los siguientes se hace imprescindible contactar de inmediato con el veterinario:

    La perra hace esfuerzos ev > Aparecen secreciones purulentas, verdosas o sangrados vaginales. Vemos que un cachorro se ha quedado atascado en la vulva. Sospechamos que falta algún pequeño por nacer. Han pasado más de 63 días y no ha comenzado el parto. Fiebre. Debilidad general.

La cesárea

Algunos de los signos de alerta que hemos descrito van a terminar en cesárea. Además, en perra de razas braquicéfalas o muy pequeñas como los chihuahuas, debemos saber que los nacimientos suelen ser por esta cirugía.

Las modificaciones anatómicas que han sufrido estos ejemplares han hecho que la cabeza de los cachorros sea más grande que el canal del parto, imposibilitando los partos naturales. El seguimiento veterinario en estos casos es obligado.

¿Una perra tiene que tener cachorros?

Por último, aunque todavía circula esta idea, las perras no tienen que tener ninguna camada para ser felices, ni a nivel físico ni al psicológico. Teniendo en cuenta el elevado número de animales abandonados y maltratados, la esterilización de nuestros perros forma parte de una tenencia responsable.

Bibliografía
Carlson y Giffin (2002): Manual práctico de veterinaria canina. Madrid: Editorial el Drac.

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