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Cuidados del pelo del galgo afgano

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¿Tienes un galgo afgano y quieres saber cómo cuidar mejor de su pelaje? Entonces… ¡Sigue leyendo!

Para muchas personas, el mantenimiento que requiere el pelo del galgo afgano, les echa para atrás a la hora de elegir esta raza, no obstante ¡no temas! Es mucho más sencillo de lo que puede parecer a simple vista.

Consejos para cuidar el pelo del Galgo Afgano

Comencemos por unos consejos básicos:

  • Una de las principales características de la raza del galgo afgano, se diferencia de otras razas por su largo pelaje. Lo primordial es simplemente colocarle una caperuza (¡tranquilo, no es difícil de conseguir! Lo puedes encontrar tanto online, como en tiendas de mascotas e incluso si eres mañoso, ¡puedes optar con confeccionarlo tu mismo!)
  • ¿Quieres hacer la caperuza protectora tú mismo? ¡Es bastante simple! Y es que se trata de confeccionar un cilindro de aproximadamente 15 cm de diámetro, y 25 cm de largo. ¡Recuerda poner en ambos extremos cintas elásticas! ¿Puedes fruncir los extremos? ¡Mejor que mejor! Así el pelo, estará más protegido, y se saldrá menos de la caperuza.

Pero… ¿Para qué sirve la caperuza? El motivo básico para utilizarlo, es que de esta forma protegeremos las orejas de nuestro perro, evitando que el pelaje se rompa, y también que las orejas se ensucien.
¡Tu amigo parecerá una abuelita!

Bañar a un perro de la raza Galgo Afgano

Dependiendo de dónde viva nuestro perro, los baños recomendables serán más o menos frecuentes. Y es que… ¡No es lo mismo vivir en el campo, que en un piso!

No obstante, (como en todas las razas de pelo largo) recuerda secarle y cepillarle a fondo. Si el pelaje se quedase húmedo, tendría riesgo de hongos y de enredos, lo que supondría ¡Cortar el pelo enmarañado!

Si tienes que terminar cortando un enredo, lo mejor es que acudas a tu peluquero canino, para que deje su pelaje igualado y sano.

(Foto via: escaparatedemascotas)

Consecuencias de un baño frecuente

El excesivo baño del perro es contraproducente y puede llegar a dañar el pelaje del perro y su salud. Los afganos son perros muy limpios a los que no les gusta revolcarse contra el suelo. Sin embargo, les encanta bañarse en la playa o el río, por lo cual debe procederse a aclararlos y secarlos bien después de sus aventuras.

Un galgo afgano que no compita en concursos y viva en un piso debería bañarse una vez al mes o mes y medio. El tiempo de remojo, enjabonado y aclarado no debería ocuparos más de diez minutos. Es en el secado donde estaréis más tiempo, lo cual os permitirá decirle a vuestro afgano repetidamente lo guapo que es, aunque él ya lo sabe.

¿Has bañado a tu Galgo Afgano con demasiada frecuencia?

¿Qué consecuencias tienen los baños demasiado frecuentes para tu perro? Bañar demasiado a tu mascota puede llegar a dañar el pelaje y la salud del mismo. Aunque esta raza, no suele ser muy proclive a ensuciarse, les encanta bañarse en el mar o en el río, ¿Debo prohibir a mi perro que se bañe en la playa o el río? ¡No! simplemente ¡intenta aclararle y secarle después de sus aventuras!

Presentación a concursos caninos

En el caso que vuestro galgo afgano deba presentarse a concursos caninos, la asistencia quincenal a una peluquería especializada será imprescindible, siempre y cuando sus dueños no posean la pericia y el material idóneo para mantener el esplendor del magnífico animal.

En este caso al llegar a la edad adulta deberá recortarse el pelo del lomo. Que en mi opinión muy particular y profana, es una pena. Pero son especificaciones de los concursos, que supongo que su objeto es para valorar mejor la línea y la estructura ósea del lomo del ejemplar.

Aunque el lebrel afgano no se presente a concursos es conveniente llevarlo a la peluquería un par de veces al año, para que un profesional pula su aspecto.

Si NO presentas a tu Galgo Afgano a concursos

Si tu galgo afgano es simplemente animal de compañía, con bañarle una vez cada mes y medio, sería más que suficiente. Enjabonarle, remojarle y aclararle, no debería llevarte más de 10 minutos. No obstante donde deberás invertir más tiempo es en secarle, ¡aprovecha a mimarle un poquito más!

Si no cuentas con el tiempo o la pericia necesaria, ¡no dudes en visitar tu peluquería canina varias veces al año!

El cepillado del galgo afgano

El cepillado frecuente del largo pelo del galgo afgano es muy conveniente. Debe uno asesorarse en los comercios especializados del tipo de cepillo idóneo. Mi experiencia particular me enseñó que las cardas metálicas de acero fino, si se manejan con sumo cuidado para no rozar la dermis del perro, son las herramientas que logran un aspecto más vaporoso en el pelo del galgo afgano.

Sin embargo, para el primer cepillado os recomiendo que uséis cepillos de plástico con las puntas protegidas con bolitas. La carda reservarla para la finalización del cepillado.

Los champús para animales de calidad son de uso conveniente para preservar el brillo del pelo. Deben incorporar acondicionadores para facilitar el cepillado. Los champús con lanolina o queratina le confieren un brillo extra a su pelo.

No uséis perfumes, si los impregnáis de esencias excesivamente perfumadas, el perro se revolcará y se ensuciará adrede para recuperar un olor más natural a su sensible olfato. Los productos con avena también son efectivos.

La alimentación equilibrada es primordial para preservar la calidad de su pelaje. Los alimentos ricos Omega 3 son idóneos para conservar la sedosidad nacárea del fabuloso manto de los elegantes afganos. La coloración de los galgos afganos va del negro al rubio pálido, incluso los hay albinos. Frecuentemente disponen de una “corbata”. Se trata de una zona de pelo generalmente níveo que les cubre la zona de la garganta y el pecho. Les encanta que les palmoteen en dicha parte.

Un galgo afgano en carrera es un espectáculo emocionante, y más cuando lo ves saltar o competir contra algún perro de otra raza, a los cuales dobla en velocidad sin ningún esfuerzo.

Animaos a adquirir un galgo afgano si deseáis un compañero independiente que no os siga hasta cuando vayáis al lavabo y se lleve un disgusto morrocotudo cuando vayáis a trabajar o a comprar el pan, esperando triste, y sintiéndose abandonado, vuestro regreso junto a la puerta. Un galgo afgano jamás lo hará. Os esperará durmiendo plácidamente en su lugar favorito y se alegrará de veros sin estresarse, mostrando mucho cariño y afecto sereno hacia vosotros.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cuidados del pelo del galgo afgano, te recomendamos que entres en nuestra sección de Consejos de belleza.

Cu > (Foto via: perrosinfo)

Si vas a presentar a tu galgo afgano a concursos caninos, un imprescindible será visitar al peluquero canino cada quince días.

Al llegar a la edad adulta, le recortarán el pelaje del lomo. Una pena, ¿Verdad? No obstante es uno de los requerimientos para valorar a los canes adultos.

Consejos para cepillar a un Galgo Afgano

Una de las cosas más recomendadas para que tu Galgo Afgano conserve su pelaje en buen estado, es… ¡El cepillado frecuente! ¿Tienes dudas sobre el tipo de cepillo que puedes utilizar? ¡Pregúntale a tu veterinario de confianza! Y es que la piel de esta raza, es bastante delicada. El peine más recomendado para esta raza es el de cerdas metálicas, no obstante utilízalo con sumo cuidado para no rozar su piel, ¿te da miedo utilizar un peine de cerdas metálicas? Inténtalo con un cepillo de plástico con las puntas protegidas.

(Foto via: perrosygatos)

¿Qué champú es el más recomendado?

Los champús para perros son especialmente recomendables para esta raza, y es que te van a ayudar a mantener el brillo de su pelaje. Además, ¡no dudes en incorporar el uso del acondicionador! Si te gustan los productos naturales, no te pierdas esta receta del champú casero para perros.

¿Estás buscando un extra de brillo para su pelo? Entonces, utiliza champús que contengan lanolina o queratina, ¡funcionan!

¡Recuerda! NO utilices champús de persona para bañar a tu perro.
¡Ojo! Es una raza muy sensible a los olores, si le perfumas, se revolcará para volver a su olor natural.

¿Cómo cuidas tu del pelaje de tu Galgo Afgano?

Carácter del galgo afgano

También conocido como lebrel afgano, es un perro valiente y con mucho coraje, el galgo afgano se caracteriza porun temperamento que en ocasiones puede resultar indómito y algo desabrido, aunque tampoco exento de ternura y de carme.

Si bien es cierto que presenta un punto de independencia e incluso puede pasar por arisco, se trata de un animal con un carácter dulce, leal, afectuoso y sensible, con muy bajos niveles de dominancia en general, lo que lo hace ideal para integrarse en la familia.

Por encima de todo, gracias a su apariencia, a su porte y a la historia que le precede, de la que jamás podrá desprenderse, la raza posee un aire de dignidad y espiritualidad muy sugerentes. De hecho, algunos autores lo han descrito como “el rey de los perros” por su elegancia y majestuosidad.

Es una de las razas caninas con más personalidad. Si no cuenta con el dueño adecuado, capaz de ejercer un liderazgo sólido y coherente, el galgo afgano se puede volver desobediente y arisco, y mostrar una tendencia muy marcada a tomar sus propias decisiones, lo cual dificulta mucho la convivencia,

Sin embargo, en buenas manos es un compañero agradable y afectuoso que establece una relación muy buena con su familia y no suele tener ningún problema con los niños, a pesar de lo cual conviene no dejarlo a solas con ellos sin un adulto responsable que vigile y pueda intervenir en el caso de que en algún momento al perro se le acabe la paciencia.

Con los extraños, en cambio, sí suele mostrar una personalidad un tanto distante, aunque sin mostrarse violento ni agresivo, a menos que esté sometido a una presión excesiva o que perciba que existe un peligro real para e o para su familia. En esos casos puede reaccionar enérgicamente y defender a los suyos o a sí mismo, de cualquier tipo de agresión.

Como galgo que es, el afgano es totalmente feliz cuando corre por el campo o caza, o incluso cuando participa en carreras con otros galgos. Pero se adapta bien a la vida en la ciudad y puede sentirse razonadamente bien tanto en un pequeño apartamento como en una gran casa de campo.

Sin embargo, aunque cuando está en el interior de la vivienda se muestra tranquilo y permanece casi todo el tiempo tendido a los pies de su dueño o en su sofá favorito, en cuanto sale al campo se transforma en un perro dinámico y muy activo que despliega todas sus habilidades y todo su repertorio de movimientos y de saltos, dando rienda suelta a su gran energía. Y es que esta raza, fuerte y atlética, necesita hacer ejercicio a diario, por lo que no resulta un buen perro para personas sedentarias.

Majestuoso y distante, está dotado de un carácter vigoroso y de una mirada penetrante. En definitiva, este hermoso animal, de fácil mantenimiento y actitud jovial y dinámica, se convierte, con una buena educación, en un compañero ideal del que su amo puede sentirse muy orgulloso.

  • Energía: Se trata de un animal fuerte, atlético y enérgico, de movimientos potentes y veloces, que necesita hacer ejercicio todos los días.
  • Temperamento: es resistente, dominante, valiente y con un punto de independencia, pero leal y muy inteligente, por lo que aprende con rap >Características del galgo afgano

Lo primero que llama la atención de las características del perro galgo afgano es su apariencia general, con una expresión oriental típica de la raza. Considerado un tesoro de la cinofilia mundial, es altivo y enigmático, constituye un verdadero placer para todos aquellos que lo contemplan.

La apariencia general de este galgo da una gran impresión de fuerza y nobleza, de poder y velocidad combinados, y lleva la cabeza en alto con altivez. En cuanto a sus características físicas:

El cuerpo de este perro lebrel está dotado de una anatomía espectacular, robusta y alargada, en el que destaca su hermoso manto de pelo largo y sedoso. El lomo es recto y ancho, el pecho es fuerte y profundo, y el vientre aparece levemente retraído.

Su cabeza es de líneas bien esculpidas, delgada y larga, el cráneo es redondeado y se remata en un característico tupé. El hocico es largo, y la trufa, grande y negra o de color hígado.

Los ojos tienen el iris de color marrón, que cambia a dorado en los ejemplares con el manto claro. Se encuentran situados en una posición levemente oblicua.

Cuenta con unas orejas largas y se insertan bajas, en una posición muy hacia atrás. Caen bastante pegadas a la cabeza y están cubiertas de un pelo muy largo y sedoso.

Sus pies son grandes, con los dedos arqueados y las almohadillas sólidas y anchas. Están cubiertos de pelo grueso y largo. Los pies posteriores son más estrechos que los anteriores.

La cola es delgada y de longitud media, el pelo forma un fleco en la parte inferior. Se inserta a baja altura y forma una curva a modo de anillo abierto en su extremo.

El pelo del galgo afgano es un rasgo característico de la raza es el pelo largo y muy fino que cubre los costados y las extremidades, y que es mucho más corto en el lomo y en la cara.

Veamos con más detalle cómo es el galgo afgano y el estándar de la raza:

Estándar de la raza

  • Apariencia general: da la impresión de ser un perro muy fuerte y noble, pues suele llevar la cabeza en alto, con orgullo.
  • Tamaño y talla: muy grande
  • Altura de la cruz: entre 68 y 74 cm los machos y entre 63 y 69 cm las hembras
  • Peso: entre 25 y 30 kg los machos y entre 24 y 29 kg las hembras
  • Origen: Afganistán/ Patronazgo Reino Un />
  • Miembros posteriores: son fuertes y están bien aplomados, con las piernas compactas y dotadas de buena musculatura, con los muslos relativamente más largos. Sus rodillas se presentan bien anguladas.
  • Pies: fuertes y muy grandes, están cubiertos de un pelo largo y denso. Los dedos están bien arqueados y las almohadillas se apoyan firmemente sobre el suelo. Los pies posteriores son largos pero menos anchos que los anteriores.
  • Cola: no es demasiado corta y está cubierta de pelo un tanto ralo, se inserta a baja altura y forma un anillo en el extremo.
  • Color: no existe un color que defina a la raza, de hecho, existen galgos afganos de todos los colores.

Colores del galgo afgano Pelo: el pelaje es largo y fino sobre las costillas, en los miembros anteriores y posteriores y en los costados. En los perros adultos, desde los hombros hacia atrás y a lo largo del lomo se presenta corto y apretado. En la región facial es corto, mientras que en la frente y el cráneo se vuelve más largo y forma un marcado tupé, largo y sedoso. Las orejas y las extrem >Cachorros de galgo afgano

Si está leyendo este artículo con información del galgo afgano, es muy posible que te estés planteando la adopción o compra de un chachorro de esta raza. Pero antes de que puedas tomar la gran decisión, existen una serie de aspectos que es bueno que conozcas.

Los cachorros de galgo afgano no presentan el largo pelaje típico de la raza, ya que empieza a crecer a partir del primer año de vida aproximadamente. En esta etapa se caracterizan por ser muy inquietos y juguetones.

Es muy importante iniciar el proceso de socialización de los pequeños cuanto antes (siempre con el permiso del veterinario). El animal debe acostumbrarse a la presencia de otros perro, mascotas, y estar en lugares diferentes rodeado de diferentes elementos y ruidos de la vida cotidiano.

Solo de este modo evitaremos tener un perro de compañía miedoso, asustadizo o que no tolere la compañía de otros animales.

Para que este animal se muestre feliz, equilibrado y estable, necesita salir con frecuencia a terreno abierto, donde pueda dar rienda suelta a su exceso de energía. Por tanto no es recomendable para propietarios con una vida muy hogareña o sedentaria.

Historia y origen

Como en casi todas las razas de galgos, hay que rastrear el origen del galgo afgano en el antiguo Egipto o, en todo caso, en Asia Menor. Una antigua leyenda dice que el galgo afgano fue el perro elegido por Noé para sobrevivir al Diluvio Universal en su arca.

Durante muchos años fue el favorito de los reyes y solo se regalaba a personajes ilustres. Antes de 1930 era imposible sacar ejemplares de Afganistán, aunque fue conocido en Europa desde el siglo XIX por las obras y los relatos de los viajeros que frecuentaban aquel país, entonces perteneciente al Imperio Británico.

En 1907 la presentación de un ejemplar llamado Zardin en una exposición de Londres desató el interés por este hermoso animal. La raza fue reconocida por el Kennel Club inglés en 1925. En la década de 1960 se afianzó su popularidad mundial.

Éste es uno de los lebreles más desconocidos de su familia y, al mismo tiempo, el de origen más antiguo, pues se sabe que está relacionado con el perro saluki y que proviene de los perros de este tipo llegados a la zona procedentes de Persia.

A lo largo de los años, la historia del galgo afgano estuvo cargada de misticismo y se lo mantuvo muy vinculado a las clases dominantes de su país de origen, pero cuando fue descubierto por los ingleses, éstos quedaron maravillados e hicieron todo lo posible por importar a su país aquel animal de espléndido pelaje, y de marcha y porte altivos y ligeros.

Dada su elegancia, pronto se convirtió en uno de los perros más populares del mundo y con más éxito en las exposiciones caninas.

Los galgos o lebreles forman parte de una de las familias caninas más antiguas e ilustres, pues se han encontrado restos arqueológicos de perros de características muy similares a los galgos actuales con más de 10.000 años de antigüedad, a pesar de que parece que la domesticación de dichos animales, que eran cazadores rápidos y ágiles, no se produjo hasta unos dos milenios más tarde.

La zona fundamental en el desarrollo de estos perros fue la región de Oriente Medio y parte de Asia Menor, a cuyas condiciones geográficas y climatológicas se adaptaron a la perfección los primeros lebreles y donde se ganaron el respeto y el cariño de los cazadores y de los miembros de las clases más altas de la sociedad.

Por otra parte, se conservan también restos egipcios de hace unos 6.000 años que muestran ejemplares de morfología muy parecida a los galgos actuales.

En cuanto al galgo afgano en concreto, su historia está plagada de mitos y leyendas que, aunque son difíciles de certificar científicamente, hacen aún más interesante, fascinante y hermosa la aproximación a esta raza tan especial.

Así, hay quien dice que los representantes de los cánidos en el Arca de Noé fueron precisamente una pareja de galgos afganos, algo que, como es evidente, no se puede probar, pero lo cierto es que desde tiempos inmemoriales este perro fue el favorito de los reyes y los grandes señores de Afganistán, y que su posesión estuvo reservada durante siglos a este tipo de propietarios, hasta el punto de que su crianza y su venta estaban prohibidas y se castigaban con penas que podían llegar hasta la muerte.

En consecuencia, el galgo afgano era considerado el regalo más valioso entre todos los presentes que se pudieran recibir por parte de los reyes y, lógicamente, sólo se obsequiaba con él a los invitados más ilustres.

En este sentido, ya en el siglo XX, este honor estuvo reservado a personajes de la talla de Indira Gandhi o el rey de Inglaterra, entre otros, y se cuenta que un grave incidente diplomático entre Afganistán y Turquía fue provocado precisamente por un embajador turco que recibió un ejemplar de color negro como agradecimiento a sus servicios y dedicación en Afganistán, y que a su vuelta a Estambul lo vendió al zoo de la ciudad, menospreciando así el altísimo valor que a este perro se le daba en su país de origen y, en consecuencia, las tradiciones y el honor afganos.

Las primeras representaciones de este can no llegaron a Europa hasta principios del siglo XIX y fue gracias a los grabados de algunas obras escritas por autores enviados a la zona, que por aquellos tiempos estaba bajo dominio de la Corona británica.

Así, por ejemplo, data de 1857 la obra Dogs: Their Origin and Varieties, de H, D. Richardson, en la que se citaba la existencia de un galgo diferente a todas las variedades conocidas hasta el momento, de color predominantemente dorado, cubierto de un pelo largo y sedoso, y con una cola muy particular, el cual, además, era de una gran talla, pues podía superar en ocasiones incluso los 80 centímetros.

Y, a principios del siglo XX, el reverendo Bush editó una enciclopedia canina en la que relataba que Persia y Sistán, una región fronteriza entre los actuales Irán y Afganistán, eran las zonas donde se podían encontrar estos galgos de largo pelaje de color leonado y con la cara negra.

De hecho, con anterioridad al año 1930 era casi imposible sacar ejemplares de esta raza de Afganistán, y las pocas personas que habían conseguido hacerlo fue corriendo un grave riesgo para su integridad física, como el comandante John Barff, quien se llevó a Inglaterra un ejemplar de la raza llamado Zardin, que fue el primer galgo afgano presentado en una exposición canina, en concreto en la celebrada en 1907 en el Palacio de Cristal de Londres.

Al parecer, también el general Mackenzie obtuvo a sus ejemplares Muckmul y Mooroo, con los que se retrató para el British Dog Magazine, pasándolos por la frontera hasta Rusia.

En realidad, gran parte de los primeros propietarios extranjeros de la raza y la mayoría de sus importadores hacia la metrópoli eran militares y altos funcionarios de la Corona de Inglaterra que sacaban a sus perros del país cuando emprendían su viaje de regreso a casa.

Este fue el caso de Mary Amps, casada con un oficial inglés, quien crió galgos afganos durante su estancia en Kabul bajo el afijo mítico de Ghazni. En realidad, los Amps fueron los pioneros en la cría y selección de esta raza bajo criterios propios de la cinofilia moderna, y por eso ejemplares como Sirdar of Ghazni y Khan of Ghazni están en la base de la mayoría de las líneas actuales.

La raza, por tanto, había tenido una presencia esporádica y testimonial fuera de Afganistán gracias a los perros que trajeron estos militares y diplomáticos, y además muchos de los ejemplares eran de una calidad y pureza dudosas.

Pero la gran revolución se produjo en 1907 con la presentación en la Exposición de Londres del ya mencionado galgo afgano del comandante Barff, Zardin, un perro de cinco años que causó un enorme revuelo entre los aficionados británicos y dejó luía huella muy profunda en los certámenes caninos de la época, pues ganaba allí donde se presentaba.

Como había sido adquirido siendo ya adulto, Zardin conservaba su carácter indómito y aguerrido, lo que, unido a su espectacular belleza, con un manto abundante y muy largo, y a su gran talla, lo convertían siempre en el centro de atención indiscutible.

Como la raza aún no estaba reconocida como tal, a Zardin se lo inscribía siempre dentro de la categoría de “otros galgos”, pero pronto se lo empezó a llamar «galgo afgano» en virtud de su origen.

Con el tiempo esta denominación quedó como la propia de la raza cuando hacia 1912 se redactó su estándar, para el cual fueron imprescindibles, precisamente, las fotos y descripciones realizadas de Zardin.

Dicho estándar fue reconocido oficialmente por el Kennel Club inglés en 1925, por lo que, a pesar de que la historia real de este can está ligada ancestralmente a la de una zona tan fascinante como Persia, la India y, sobre todo, Afganistán, su historia oficial como raza canina está muy conectada al Reino Unido y al trabajo llevado a cabo por los aficionados y criadores británicos.

Como sucedió con muchas otras razas caninas, la Primera Guerra Mundial supuso un duro golpe para la evolución y expansión de este perro, pero el periodo transcurrido entre la finalización de esta contienda y el inicio de la Segunda Guerra Mundial fue fundamental para el galgo afgano, pues surgió una interesante disputa que acabó beneficiando y enriqueciendo el estándar de la raza.

En efecto, en 1921 llegaron a Inglaterra Jean C. Mansony el comandante G. Bill-Murray acompañados de una docena de ejemplares procedentes de la antigua región de Beluchistán, repartida entre Irán, Pakistán y Afganistán, entre los cuales destacaba sobre todo la hermosa hembra bautizada Begún, de capa muy clara, a la que se había cruzado con otro perro mítico, Rajah, un gran cazador.

Ambos viajaron hasta el Reino Unido acompañados de ocho de sus cachorros y de otros dos ejemplares adquiridos por el comandante. Todos estos galgos llamaron enseguida la atención de los aficionados británicos porque eran de un tipo muy distinto al que se habían acostumbrado con Zardin, pues tenían menos pelo, una gran talla y una osamenta más reducida, por lo que diferían bastante del tipo descrito por el estándar recién adoptado.

Además, poco tiempo después también regresó a Inglaterra el matrimonio Amps con sus ejemplares del criadero Ghazni, y Mary Amps proclamó que el suyo era el tipo correcto de la raza demostrando la similitud existente entre el mítico Zardin y su famoso macho Sirdar of Ghazni.

La guerra estaba servida, así que muy pronto los seguidores del galgo afgano se dividieron en dos grupos: los partidarios de un tipo y los del otro, con constantes polémicas alimentadas por la prensa especializada de la época, incluso se llegó a crear un nuevo club que defendiera un tipo frente al otro.

Por suerte, la intervención del mismísimo Kennel Club consiguió que no se escindiera la raza, pero se inició entonces una carrera por ambos flancos para tratar de conseguir los mayores éxitos, una competencia que propició, de paso, que la raza ganara en popularidad y se convirtiera en una de las más celebradas en las exposiciones.

Luego, con el tiempo, ambas líneas empezaron a mezclarse y en pocos años se consiguió una unificación en el tipo que, finalmente, acabó resultando esencial y muy beneficiosa para el desarrollo internacional del galgo afgano.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial supuso un nuevo parón, pero después de la misma se retomó la crianza y en pocos años se alcanzó el nivel anterior e incluso se superó, pues logró su momento álgido muy pronto, en la década de 1960.

En la siguiente, en cambio, se empezó a notar un estancamiento y un descenso de la calidad de la crianza, que sólo se pudo solucionar a finales de ese siglo con la introducción en el Reino Unido de ejemplares importados de Estados Unidos, Escandinavia, Australia e incluso Sudamérica

En la actualidad, la raza cuenta con ejemplares de altísima calidad en todo el mundo y los focos más importantes de crianza se encuentran ubicados, además de en el Reino Unido, en Estados Unidos, España, Suecia, Chile y Australia Y, cómo no, los galgos afganos continúan triunfando en las exposiciones más importantes del mundo.

Introducción:

El origen del Lebrel Afgano y su majestuoso pelaje datan de cientos de años antes de cristo en la zona medio oriental de Afganistán. Esta raza de lebreles desciende del galgo persa, el cual ostenta menos pelo que su familiar.

En un principio, su gran velocidad lo hizo muy útil en la caza de zorros, liebres, etc.

Cuando los antepasados de este can, llegaron a la zona afgana, estos tuvieron que adecuarse al lugar, y ahora lo conocemos con la majestuosa cabellera.

No lo dudes, esta raza de lebrel es muy inteligente. Su alto grado de independencia los hace estar en espacio solitarios sin la menor preocupación o ansiedad.

Sobre el corte de pelo:

Como no disfrutar de la belleza del lebrel afgano, por su hermoso pelaje, este perro es uno de los favoritos de los groomers profesionales.

Aunque se les pueda hacer muchos cortes o peinados, en adelante vamos a tratar de recuperar la forma y morfología natural del can.

Debido a la calidad de su cabello, usaremos acondicionadores y sprays para peinar, esto nos ayudara a tener mejores acabados.

Materiales necesarios

De ser posible, recomendamos usar siempre accesorios profesionales para este tipo de trabajos y hacemos énfasis en que no usar las herramientas adecuadas puede que no nos lleve al resultado esperado.

El pelo del afgano es un tanto complicado de entender, pero si conocemos un poco de los tipos de pelo estaremos preparados para el cuidado.

    El Cepillo: debido al cabello sedoso del afgano, nos vendrá bien en cuenta contar con un cepillo de cerdas suaves. Con el cual nos ayudaremos bastante para estirar el pelo del animal. Esta herramienta debe evitar dañar la capa de cabello y ayudarnos en nuestro propósito. Comprar cepillo.

Cepillos El peine: El caso del peine es muy puntual. Este se usa para remover los nudos que posiblemente se apelmacen en un manto que no tiene el debido cuidado. Abusar de este accesorio puede traer algunos problemas como por ejemplo retirar demasiado la capa de subpelo, siendo contraproducente para un trabajo adecuado.Comprar cepillo.

Peines La cuchilla: En la zona lumbar el perro necesita de un corte especial, realizado con la técnica de stripping, para esto disponemos de una cuchilla, o también podemos usar lo que se denomina piedra pómez para “arrancar” los pelos del dorso. De la variedad de cuchillas debemos recurrir a la que mejor se acomode. Comprar cuchillas.

Cuchillas La tijera: Para obtener resultados exquisitos debemos contar con una tijera profesional recta, la cual nos permitirá pulir esos detalles como en la cola o en las patas. Debido a que solo usaremos esta herramienta para acabados finales, debemos conocer un poco de la dirección de crecimiento del cabello Comprar tijeras

Varias tijeras La carda: Si nos ponemos a pensar, un cabello liso no necesitaría usar una carda, sin embargo vemos casos en que la cabellera del afgano se enreda con facilidad y debemos asegurarnos que en una sesión de grooming, esta se realice lo más rápido posible. Si no es posible retirar el nudo con el cepillo usaremos una carda. Comprar Carda.

Cardas La máquina: Con este accesorio seremos muy puntuales, por ejemplo, en la cabeza, afeitaremos con ellas las majillas y la garganta, también se usará en la cara interna de los muslos y zona genital circundante. Comprar Máquina de corte

Maquinas de corte

  • Spray desenredante: Vemos que el afgano cuenta con un pelaje largo, con lo que sería contraproducente cepillarlo al seco. Para esto usaremos este producto, por ejemplo, Matt-x, que nos ayudará a tenerlo h />
  • Contar con las herramientas adecuadas puede ahorrarnos mucho tiempo. Los profesionales en peluquería canina cuentan con una serie de productos y accesorios en diferentes medidas y tamaños. Puede que esto sea mucho para nosotros, puesto que tenemos solo una mascota.

    Educación y adiestramiento

    En cuanto a cómo educar a un galgo afgano, es muy importante desarrollar un intenso trabajo de sociabilización ya desde que es un cachorro de pocas semanas, antes incluso de que abandone la casa del criador, para evitar que se convierta en un adulto demasiado tímido o temeroso.

    Y en cuanto al adiestramiento, se trata de una raza que aprende deprisa, porque es muy inteligente, pero si se quieren obtener los mejores resultados es necesario contar con una persona que posea ciertos conocimientos acerca de la tenencia de lebreles y sea capaz de combinar en su justa medida firmeza y cariño.

    Estudio de Figura y Estándar de un Lebrel Afgano

    Como bien se ve, el afgano da la impresión de fuerza y potencia, a esto se le añade la apariencia de tranquilidad, sin embargo los conocedores sabrán que este perro es de los más rápidos que existen.

    Si tomamos en cuenta las recomendaciones siguientes y con regularidad, podremos ver que es estándar el perro afgano es como sigue:

      • Cabeza: el cráneo es normal y cuenta con un copete bien proporcionado y abundante. Los pelos largos que caen también los encontramos encima de las orejas. Es decir cabellos largos y sedosos están sueltos en caída hacia los hombros. Estos pelos le dan la expresión típica. Sin embargo podemos ver que las mejillas y garganta están afeitadas, siempre que el perro lo permita bien cortas.
      • Cuerpo: El pecho y costillas del animal están llenos de pelos largos y sedosos. Sin embargo, en el dorso podemos encontrar un pelo totalmente diferente, es decir, el pelaje aquí mencionado es casi pegado a la piel, la textura tampoco es fina ni sedosa. Pero así es como se conoce a esta raza. Lo más interesante y laborioso, además de meticuloso, es hacer que el pelo corto y largo se fundan naturalmente.

    • Las patas y Cola: En las extremidades podemos ver que el manto de pelaje cuenta con una textura fina y suave. Al igual que con el demás pelo, este cae libremente y se levanta con el viento. En la cola tenemos un pelo un pelo corto y termina ensortijado. Es decir en forma de anillo.
    • Pelo: El perro afgano tiene una textura de pelo como mencionamos antes, liso, sedoso, suave y brillante. Éste pelo cubre la mayor parte del cuerpo menos el lomo ni la cola.

    Ver correr a este perro, es una imagen espectacular, el movimiento que adquiere el pelo se da de una forma majestuosa. Siendo un perro muy independiente siempre estará presto al movimiento. Si es que lo quiere.

    Pasos para el corte de pelo de un Lebrel Afgano

    Realizar un trabajo sobre un Lebrel Afgano, sobre todo porque es un perro grande, es un tanto laborioso, sin embargo gratificante a fin de cuentas.

    Lo accesorios mencionados anteriormente resultan de lo más beneficioso para estos menesteres, por ejemplo el acondicionador y champú hidratante, perfectos para el cabello del Afgano.

    Alimentación del lebrel afgano

    Al ser un can muy activo, necesita tener una alimentación adecuada a su gasto de energía. En su dieta debe haber la suficiente cantidad de proteínas de alta calidad y grasas saludables que permitirán mantener su pelo, esqueleto y musculatura en perfectas condiciones.

    Afortunadamente, en la actualidad es sencillo encontrar comida para galgos en las tiendas de animales especializadas, o también, se puede adquirir cómodamente a través de Internet.

    1.- Diagnostico del pelo:

    Líneas arriba comentamos el tipo de cabello que tiene este perro, a saber, liso y sedoso, cae majestuosa y uniformemente siempre que tenga los cuidados necesarios.

    En esta parte, se trata de que el perro esté libre de nudos, para esto nos veremos obligados a usar una carda o peine, esto debe evitarse a toca costa, pero si no hay otro remedio se debe hacer de esa manera.

    Siempre recordar que el cabello tiene que estar humectado antes de comenzar con cualquier trabajo, es decir, con un producto hidratante nos valdremos para evitar que se rompa.

    Salud y enfermedades

    La actividad física es necesaria para que se mantenga sano y fuerte, aunque por lo general es un perro muy saludable y poco expuesto a afecciones de importancia que se puedan considerar como propias, salvo algunos posibles problemas de piel y de pelo, muchas veces relacionados con un régimen alimenticio inadecuado.

    En todo caso, hay que prestar una atención especial a sus oídos (ver como limpiar las orejas a un perro), ya que sus orejas colgantes y bien cubiertas de pelo pueden dificultar la aireación del canal auditivo y propiciar la aparición de infecciones.

    Los problemas de salud más frecuentes en el Galgo Afgano son:

    • Displasia de cadera (malformación de la articulación).
    • Es una raza de perro muy sensible a la anestesia, la cortisona y los tranquilizantes.

    2.- Cepillado:

    Las razas de pelo largo, como el Lebrel Afgano, exigen un trabajo diligente para con ellos. Nunca, OJO, nunca se debe cepillar al perro con el pelaje seco, esto es el peor de los errores a cometer. Si el pelo se rompe, ya sabrás a que se deba.

    Para mantener humectado el pelo debemos usar un spray hidratante, el cual resulta además como cubierta protectora.

    El cepillo debe ser uno con cerdas suaves que eviten quebrar el pelo de una manera indeseada, con este proceso, el cepillado, dejaremos ya casi listo al perro para el baño.

    3.- Stripping:

    Este proceso, el stripping en perros, verás, es de lo más importante, ya que nos evitaremos que en el pelo de la columna se formen ondulaciones indeseadas.

    En la cola es el mismo procedimiento, con la cuchilla se deja el pelo bien corto, casi pegado a la piel.

    La línea dorsal del Lebrel nos recuerda la variedad que pelajes que puede tener un perro encima, para que el trabajo sea realizado correctamente recuerda usar las herramientas correctas.

    Para esta oportunidad, debemos conseguir un champú hidratante, siempre será la recomendación. Con esto podemos bañar semanalmente al animal.

    Se debe ser muy amable con el cabello del lebrel pues este es muy delicado.

    Luego de enjuagar el champú, vendría bien usar un acondicionador, como puede ser el Protein Vital.

    El proceso de lavado puede ser un poco engorroso, pero puedes ver en el enlace para más información

    Al igual que el secado, tenemos las instrucciones de una buena sesión de secado en el enlace anterior.

    En este punto sería bueno contar con un expulsador de agua, para ahorrarnos el tiempo de secado

    La recomendación es estirarlo al momento de secarlo, es decir, con un cepillo tirar en dirección del viento que bota la secadora.

    Con esto terminado, ya podemos proceder al proceso de corte de las diversas partes del cuerpo.

    Después de limpiar bien las orejas, cortar las uñas, el proceso a continuación debe ser tomado minuciosamente para terminar con una excelente sesión de grooming canino sobre el lebrel afgano.

    Cuidados específicos de la raza

    El pelaje del galgo afgano, una de sus características más distintivas, es hermoso, abundante y largo, pero se puede convertir en un problema si no se lo cuida adecuadamente. Así, es importante conocer las técnicas básicas de mantenimiento para no tener problemas de nudos o incluso rotura del manto.

    El cuidado del pelaje del galgo afgano depende en gran medida de la calidad del mismo (de la genética que condiciona su textura, calidad, abundancia y longitud), así como del estilo de vida de cada individuo concreto. Hasta el primer año de vida su mantenimiento es mínimo, pero a partir de esa edad el manto se hace más largo y abundante, por lo que hay que empezar a acostumbrar al animal a ciertos hábitos y rutinas de higiene y acicalado.

    La frecuencia del baño depende sobre todo del estilo de vida que lleve el perro y de las actividades a las que se dedique habitualmente. Así, si acude a exposiciones o si sus dueños quieren tenerlo en plenitud de condiciones éste debe ser semanal, pero si se trata de un simple perro de familia la frecuencia se puede reducir a un baño mensual.

    Es importante tener en cuenta que cuanto más frecuente sea el baño, menos necesario será el cepillado, que sirve para mantener el pelo suelto y libre de nudos, pero también es responsable de que se produzca una mayor caída y rotura del manto.

    En todo caso, es fundamental utilizar siempre un champú adecuado al tipo de pelo del galgo afgano y emplear un acondicionador que proporcione al manto la soltura adecuada y evite la aparición de nudos.

    Para la operación de secado del manto hay que usar un secador especial para perros y no dejar ningún resto de humedad, para evitar los posibles enredos.

    Cepillar al galgo afgano es una labor que requiere bastante tiempo y paciencia. Es recomendable cepillarlo tres veces a la semana.

    Lo más importante es no hacerlo nunca en seco, por lo que se recomienda rociar al perro con un producto humectante especial o bien pulverizar una mezcla de agua con unas gotas de aceite especial, ya que esto facilita mucho el trabajo y evita que el pelo se rompa.

    En cuanto a los pases del cepillo, hay que realizarlos siempre de abajo hacia arriba, es decir, empezando por el pelo más cercano al cuerpo y trabajando por mechones, poco a poco.

    Se aconseja utilizar un cepillo de púas metálicas con una base acolchada, para que, en el caso de encontrar un enredo, no se rompa. Una vez cepillados todos los mechones por separado, se puede pasar un peine metálico a lo largo de todo el manto para dejarlo completamente suelto y estirado.

    El galgo afgano necesita poco arreglo específico y en principio debe ser lo más natural posible, el objetivo es quitar parte del pelo de las zonas del lomo, el cuello, la cola y la parte inferior de las patas delanteras. Y la mejor forma de arrancar este pelo sobrante es hacerlo con los dedos, para evitar que se rompa más de la cuenta.

    Se debe empezar por el lomo, avanzando desde la cruz hacia la cola, y se sigue después hacia los marcados huesos ilíacos tan típicos de la raza. Después se continúa con el pelo de la cola, una zona en la que hay que proceder con mucha delicadeza porque es muy sensible. Finalmente, se igualan los flecos con unas tijeras.

    El cuello, en principio, no debe tocarse, salvo que tenga mucho pelo, en cuyo caso se pueden descargar los laterales con la ayuda de los dedos. Por último, con la piedra pómez se puede conseguir un acabado natural.

    Arreglo de pelo: Galgo Afgano

    Ahora comenzamos con el arreglo del pelo del lebrel afgano. Después de pasar por todos los anteriores pasos ya se puede continuar.

    En esta ocasión, vamos a enseñarte la forma de cortar zona por zona del cuerpo del lebrel. Con lo que explicaremos con detalle áreas específicas.

    Recordamos una vez más que, el trayecto a seguir siempre será de arriba abajo con eso evitaremos que el pelo ya arreglado se ensucie.

    Lo primero que debemos saber es: En la cabeza, se distingues 2 zonas muy diferenciadas, es decir, mientras una parte tiene el pelo completamente corto, la otra zona tendrá el cabello largo, lo más largo posible, como en el resto del cuerpo.

    Entonces vamos a distinguir estas zonas que hemos mencionado, a saber, lo cortado, las mejillas y garganta, y el pelo largo será del cráneo y orejas.

    Así tenemos que:

      • Cráneo: Lo normal, es que el galgo afgano tenga el pelo largo en esta zona, es así que mantenerlo estirado será lo primordial. El pelaje largo comienza desde la frente, en donde se une con los ojos, hasta la nuca, pero se une con la cabellera del cuello.

    • Orejas: Junto con el cráneo debemos juntarlos para que parezcan uno, es decir fundir los 2 pelos para que caigan como uno solo, esto da la imagen característica del lebrel afgano. Para cuidar las largas orejas de que se ensucien normalmente los dueños se hacen de una capucha que la ponen en la cabeza para cuando comen o salen.
    • Las mejillas: En este caso, para comenzar el afeitado, debemos guiarnos desde donde termina la parte exterior del ojo, el rabillo, hacia abajo: hasta la garganta. Entonces esta tarea tiene que ser realizada con presteza ya que el perro suele incomodarse en esta zona. El área de trabajo será hasta la caña nasal.
    • Garganta: La zona de la garganta debe estar también afeitada, en especial las zonas que se unen con las orejas y las mejillas, en la parte baja, en donde se une al cuello, este pelo debe mimetizarse con el pelo largo. Una buena técnica con las tijeras no ayudara a acoplar las capas. OJO: En las zonas donde se pasa la máquina, es necesario luego hidratar para evitar escozor que pueda generar molestias y heridas al perro.

    • Lomo: Vemos que en toda la columna (línea dorsal) el pelo debe ser retirado con la técnica de stripping, ya sea con una cuchilla o con una piedra pómez. Aquí debemos realizar un trabajo minucioso.
    • Cola: En la cola, al igual que en el lomo, se desarrolla la técnica de stripping para quitar los pelos y que vuelvan a crecer nuevos. En alguna ocasiones, a gusto del dueño, se puede dejar un fleco que se une con la parte trasera del perro, haciendo que decrezca en dirección a la cola.
    • Mantos Laterales: Esta parte es la más vistosa del perro, por lo cual se debe estirar lo más que se pueda. Los mantos laterales del galgo deben fundirse con los hombros y patas, parecer que el cabello tiene un solo sentido. Para sanear las puntas se recomienda cortarlas si es que fuera necesario.
    • Patas: Como mencionamos antes, Las patas deben fundirse con las demás partes del cuerpo con los hombros, y los faldones laterales. Ambas, delanteras y traseras, deben tener las mismas características, y con una tijera recta, se recorta al ras del suelo, para que no arrastre el pelaje.

    Conclusiones

    El maravillo manto que tiene el afgano es lo que lo diferencia de todos los otros galgos y lebreles: Su silueta es inconfundible.

    Lo importante siempre será mantener el pelo correctamente hidratado.

    También es necesario que acicalemos al perro con frecuencia, así evitaremos que se ensucie de más.

    Lo más difícil de esta tarea siempre será hacer que las diferentes zonas del cuerpo se acoplen como una, principalmente la zona del lomo con el manto lateral, también la garganta y el cuello.

    Gracias por leer este extenso artículo sobre cómo cortarle el pelo a un lebrel afgano.

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